Con una inversión de US$158 millones y la promesa de transformar 10 mil hectáreas de secano en tierras fértiles, comenzó la ejecución de la obra hídrica más esperada de la región. El proyecto, que entrará en operación en 2030, será el nuevo motor multipropósito para San Ignacio y El Carmen.
Lo que por décadas fue una demanda histórica de las familias campesinas del sur de Ñuble, hoy comienza a tomar forma de hormigón y acero. Con el inicio de las faenas del Embalse Zapallar, la región entra en una nueva era de seguridad hídrica, diseñada para enfrentar los desafíos de la crisis climática con infraestructura de vanguardia.
El proyecto, ejecutado por el consorcio China International Water & Electric Corporation (CWE), contempla un despliegue técnico de 1.620 días de construcción. La meta es clara: entregar en 2030 una megaestructura capaz de almacenar 80 millones de metros cúbicos, cambiando para siempre el paisaje productivo de las comunas de El Carmen y San Ignacio.
Más que riego: Un gigante multipropósito

A diferencia de las represas tradicionales, Zapallar nace bajo un concepto de gestión integrada del agua. Sus beneficios se ramificarán en múltiples dimensiones:
- Seguridad Alimentaria: Permitirá regar 10.000 hectáreas que hoy dependen exclusivamente de las lluvias, beneficiando directamente a más de 2.000 pequeños productores de la agricultura familiar campesina.
- Consumo Humano: Asegurará el abastecimiento de agua potable para las comunidades rurales aledañas.
- Escudo contra Emergencias: Funcionará como regulador para el control de crecidas y como reserva estratégica de agua para el combate de incendios forestales.
- Turismo y Deporte: El espejo de agua potenciará el desarrollo de deportes náuticos y circuitos turísticos, dinamizando la economía local.
Un día histórico para el campo chileno
La ceremonia de inicio de obras congregó a las máximas autoridades del sector, encabezadas por la ministra de Obras Públicas, Jessica López, y su par de Agricultura, Ignacia Fernández, junto a representantes de la SNA y organismos hídricos.
«Este es un día histórico. Cumplimos con un compromiso de Estado para dinamizar la economía y el empleo, potenciando el desarrollo de una región que es el corazón agrícola de Chile», enfatizó la ministra López durante el hito.
Por su parte, la ministra Ignacia Fernández destacó que el embalse es una respuesta estructural ante la emergencia climática: «Pasaremos de tierras de secano a suelos con riego asegurado, transformando la vida de miles de agricultores que hoy ven con incertidumbre el futuro de sus cultivos».
La hoja de ruta hacia 2030
La inversión, que roza los US$160 millones, no solo representa muros de contención, sino una inyección de empleo directo para la región durante su etapa de construcción. Bajo la supervisión de la Dirección de Obras Hidráulicas (DOH), el Embalse Zapallar se posiciona como la pieza clave del rompecabezas hídrico que busca asegurar que el «granero de Chile» siga alimentando al país en las próximas décadas.
SOJ





