La silla eléctrica del Perú: Presidente José Jerí cae tras cuatro meses de interinato bajo sospecha

Perú suma un nuevo capítulo a su interminable historial de inestabilidad política. Con 75 votos a favor, 24 en contra y 3 abstenciones, el Congreso concretó este lunes la destitución del presidente interino José Jerí, quien no alcanzó a cumplir cinco meses en el poder. Con su salida, el país vecino registra su octavo cambio de mando en apenas una década, consolidando una crisis de gobernabilidad que parece no tener techo.

De la sucesión a la censura

Jerí, quien presidía el Congreso, asumió la jefatura de Estado en octubre pasado tras la destitución de Dina Boluarte. Su misión era clara, pero ambiciosa: actuar como un puente de transición hasta los comicios del próximo 12 de abril. Sin embargo, las expectativas de una gestión ordenada se desplomaron frente a una serie de escándalos que terminaron por dinamitar su legitimidad.

El «Presidente Encapuchado»: Las sombras de Jerí

El punto de quiebre para el mandatario interino fue una serie de revelaciones que lo vincularon con presunto tráfico de influencias. Los cuestionamientos estallaron tras conocerse que el pasado 26 de diciembre, Jerí acudió a un restaurante de un empresario chino —contratista del Estado— utilizando una capucha para ocultar su identidad.

A este episodio se sumaron:

  • Visitas bajo sospecha: Una reunión en una tienda del mismo empresario el 6 de enero, apenas horas después de que el local fuera clausurado por las autoridades municipales.
  • Contrataciones irregulares: Denuncias periodísticas sobre funcionarias que obtuvieron cargos en el Gobierno tras sostener reuniones privadas con el mandatario en el Palacio de Pizarro.

Una sesión de emergencia

Dada la magnitud de la crisis y con la sede principal del Parlamento en obras, los legisladores debieron improvisar un pleno extraordinario en un auditorio del centro de Lima. Tras recolectar las firmas de 78 de los 130 congresistas, la sesión se centró en siete mociones de censura que terminaron por sellar el destino de Jerí.

¿Qué viene ahora?

El vacío de poder obliga al Legislativo a una nueva elección interna. El congresista que sea nombrado nuevo presidente del Congreso asumirá automáticamente la presidencia interina del país. Su principal reto será sobrevivir al convulso clima político hasta el 28 de julio de 2026, fecha en la que finalmente debería entregar la banda presidencial al ganador de las elecciones generales.

SOJ

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