Saltos del Laja en «Código Rojo»: Ingresos se desploman hasta un 80% en su peor verano en décadas

La postal icónica del turismo en el Biobío se desvanece, y con ella, el sustento de cientos de familias. Lo que históricamente es el motor económico de la zona —el periodo entre mediados de enero y febrero— ha resultado ser un «espejismo» para artesanos, gastronómicos y hoteleros. Hoy, los locatarios de los Saltos del Laja reportan una caída estrepitosa en sus ingresos, que apenas alcanzan el 20% o 30% de un año normal.

Un destino sin «efectivo» y un turista de bajo costo

El diagnóstico de los gremios es lapidario: si bien el público circula, el consumo se ha congelado. Luis Arroyo, presidente de la Asociación Gremial Artesanal, describe una realidad cruda: «No se ve plata en los Saltos. Anda gente, pero con muy pocos recursos».

Esta tendencia ha transformado el comercio local:

  • Artesanía en crisis: Los productos de mayor valor quedan en las vitrinas; solo rotan artículos de bajo costo.
  • Hotelería vacía: La baja ocupación en cabañas ha cortado el flujo de dinero que solía alimentar a restaurantes y ferias.
  • Efecto País: El sector apunta a una economía nacional contraída que golpea con más fuerza a los destinos de turismo estacional.

La cascada se debilita: Estética vs. Realidad

El factor visual ha sido el «golpe de gracia». Aunque técnicamente el caudal cumple con los mínimos legales, la percepción del turista es de abandono. El agua, desviada hacia campings y usos recreativos aguas arriba, deja una cascada principal que ya no impresiona como antes.

«Los turistas reclaman», explica Eliana Gavidia, de la Feria Trayenco. «Se les explica que el agua se usa arriba para que la gente se bañe, pero el impacto visual se pierde y eso desincentiva la visita». A este escenario se suma el factor psicológico de los incendios forestales en la región, que ha frenado los viajes de larga distancia.

Una gestión fragmentada

El drama del Laja no es solo hídrico o económico, sino también administrativo. Al estar repartido entre tres municipios (Los Ángeles, Cabrero y Yumbel), la falta de una política unificada de promoción y manejo del recurso hídrico ha dejado al sector a la deriva en medio de una temporada que ya se da por perdida.


📊 El Balance del Verano 2026

IndicadorEstado ActualImpacto
Ventas Totales⬇️ 70% a 80%Insuficiente para cubrir costos anuales.
Gasto por TuristaMínimoSolo se consumen productos básicos y «souvenirs» baratos.
Atractivo VisualDebilitadoEl bajo caudal genera quejas y mala reputación online.
OcupaciónBajaCabañas y hoteles operan muy por debajo de su capacidad.

«Estamos bastante afectados. Ha sido una temporada muy por debajo de nuestras expectativas. Entre los incendios y la escasez de agua, el turista simplemente dejó de venir o dejó de gastar».René Cea, Propietario Restaurante Las Rocas.

SOJ