¿Crónica de un fracaso anunciado?
El sueño de Michelle Bachelet de convertirse en la próxima secretaria general de las Naciones Unidas enfrenta una tormenta perfecta en dos frentes: una mora financiera estatal que empaña la imagen de Chile ante el organismo y una opinión pública fracturada que no termina de respaldar su nominación. La iniciativa impulsada por el gobierno del Presidente Gabriel Boric podría terminar en un completo desaguisado.
El muro de los 10 millones de dólares
Mientras Chile intenta proyectar liderazgo para encabezar la ONU, la realidad contable de su diplomacia cuenta otra historia. El país arrastra una deuda acumulada de 10 millones de dólares en cuotas obligatorias a organismos internacionales. Este «Dicom diplomático» surgió tras un fallido intento de descentralizar los pagos en distintos ministerios, una gestión que terminó en compromisos impagos y que ahora la Cancillería debe intentar subsanar a contrarreloj.
Las áreas más críticas que comprometen la credibilidad chilena incluyen:
- Operaciones de Paz: Deudas en misiones clave para la seguridad global.
- Seguridad Nuclear: Incumplimientos graves ante el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), afectando contribuciones al Presupuesto Ordinario y al Fondo de Cooperación Técnica.
Con un presupuesto de Relaciones Exteriores para 2026 con crecimiento cero, la «deuda de arrastre» se convierte en la primera gran crisis que deberá desactivar el futuro canciller, Francisco Pérez Mackenna, para evitar que la candidatura de Bachelet nazca con las manos atadas.
Impacto Técnico de la Morosidad en Organismos Internacionales
1. El «Artículo 19» de la Carta de la ONU
Este es el mecanismo más temido en diplomacia. Establece que un Estado miembro perderá su derecho a voto en la Asamblea General si el monto de sus deudas es igual o superior a la suma de las cuotas debidas por los dos años anteriores completos.
- Riesgo para Chile: Aunque la deuda actual de USD 10 millones es significativa, Chile suele moverse en el límite para evitar la suspensión total. No obstante, estar en la «lista de morosos» inhabilita al país para liderar comisiones clave de presupuesto o administración.
2. Pérdida de influencia en el OIEA (Energía Atómica)
El déficit en el Organismo Internacional de Energía Atómica es particularmente sensible. Al no estar al día con el Fondo de Cooperación Técnica, Chile arriesga:
- Suspensión de voto: Similar a la ONU, el impago prolongado quita el derecho a decidir sobre políticas de seguridad nuclear.
- Acceso a tecnología: Se debilita la posición para recibir transferencias tecnológicas y capacitación en medicina nuclear o aplicaciones agrícolas, áreas donde Chile es referente regional.
3. El costo en las Operaciones de Paz
Chile busca proyectar una imagen de «proveedor de seguridad». Sin embargo, la morosidad en las cuotas para mantener estas misiones genera un efecto contradictorio:
- Pérdida de escaños: Es difícil postular a nacionales para cargos de mando en misiones de paz si el Estado no está financiando su parte proporcional de la logística global.
📊 Comparativa: Deuda vs. Poder de Decisión
| Organismo | Tipo de Deuda | Consecuencia Directa | Estatus de la Voz de Chile |
| Asamblea General ONU | Cuotas Ordinarias | Riesgo de suspensión de voto (Art. 19) | Debilitada para negociar |
| OIEA (Atómica) | Fondo Cooperación | Pérdida de prioridad en proyectos técnicos | En riesgo de exclusión técnica |
| Operaciones de Paz | Cuotas Específicas | Imposibilidad de liderar misiones de campo | Perfil de «observador» |
Cadem: Un respaldo que no despega
A la crisis financiera se suma un escenario político interno marcado por la polarización. Según la última encuesta Plaza Pública de Cadem, la nominación de la exmandataria divide al país casi por la mitad:
- Rechazo mayoritario: Un 47% se manifiesta en contra de su postulación, frente a un 44% que la apoya. En la derecha, el descontento es total, alcanzando un 75%.
- Cuestión de tiempos: El 45% de los encuestados cree que la decisión de postularla debió recaer en el gobierno entrante y no en la administración actual (41%).
- El dilema de Kast: Respecto a la postura del presidente electo, el 49% considera que debería mantener el apoyo a la nominación, mientras un 40% le pide retirarlo.
Un camino cuesta arriba
La combinación de una cancillería desfinanciada y un país dividido debilita la posición de Chile en la mesa de negociaciones de Nueva York. Sin el pago de las cuotas y sin una base de apoyo transversal en casa, la carrera de Bachelet hacia la Secretaría General se perfila como una de las misiones más complejas de su trayectoria política.
SOJ





