Ojos en el espacio: La tecnología satelital que reveló el «pulmón herido» del Biobío tras los incendios de 2026

El verano de 2026 dejó una cicatriz profunda en la Región del Biobío. Los incendios que azotaron las comunas de Penco y Lirquén no solo consumieron bosques e infraestructura, sino que envolvieron a la población en una densa cúpula de contaminantes. Para entender la magnitud de este desastre invisible, un equipo de investigadores de la Universidad de Las Américas (UDLA) recurrió a la potencia de los satélites para mapear el daño atmosférico.

La académica Lisdelys González, junto a los expertos Matías Volke y Jorge Jiménez, desarrolló una aplicación avanzada en Google Earth Engine (GEE). Esta herramienta permitió comparar dos escenarios críticos: el aire que respirábamos antes de las llamas (fines de 2025) y el aire post-incendio (enero de 2026).

El veredicto de los datos

A través de sensores de última generación como TROPOMI (Sentinel-5P) y radiómetros infrarrojos, el estudio logró «ver» lo que el ojo humano solo percibía como bruma:

  • Picos Críticos: Los días 18 y 19 de enero, la atmósfera registró niveles alarmantes de monóxido de carbono (CO) y dióxido de nitrógeno (NO₂), gases tóxicos derivados directamente de la quema de biomasa.
  • Cielos Ciegos: El 19 de enero se detectó un peak de material particulado (AOD) que alcanzó valores de 1427, una cifra extraordinariamente alta que explica por qué el sol se tornó un disco naranja y el cielo se volvió opaco.
  • El Enemigo Invisible: La concentración de partículas finas (MP 2,5) saturó el aire, representando una amenaza directa para la salud de niños, adultos mayores y mujeres embarazadas.

Más que una estadística: Un riesgo vital

¿Por qué son tan preocupantes estos hallazgos? El material particulado fino tiene la capacidad de penetrar profundamente en el sistema respiratorio y pasar al torrente sanguíneo, aumentando el riesgo de crisis cardiovasculares y enfermedades respiratorias agudas.

«La liberación de estos gases traza y el aumento del material particulado evidencian la urgencia de contar con sistemas de monitoreo en tiempo real», advierte la Dra. González. Para la investigadora, estos datos no son solo registros históricos, sino una hoja de ruta para que las autoridades mejoren la gestión de emergencias ambientales.


Radiografía de la Emergencia Atmosférica

IndicadorImpacto DetectadoConsecuencia en Salud
Monóxido de Carbono (CO)Incremento significativo (18-19 enero).Interferencia en el transporte de oxígeno.
Dióxido de Nitrógeno (NO₂)Altas concentraciones por quema de biomasa.Irritación de vías respiratorias.
Material Particulado (AOD)Peak de 1427 (19 de enero).Brumosidad extrema y riesgo cardiovascular.
Estado del CieloAlteración de la luz solar (efecto óptico).Alta exposición a micropartículas tóxicas.

SOJ

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