¿Resisten los medicamentos que requieren frío los cortes de luz del temporal?

Algunos fármacos que requieren refrigeración resisten sólo unas horas si se interrumpe su cadena de frío. Especialista explica qué señales observar y cuándo dejar de consumirlos. El sistema frontal que afecta a distintas zonas del país ha generado interrupciones en el suministro eléctrico o dejado electrodomésticos sin funcionar producto de inundaciones. En estos casos, además de velar por la seguridad y evitar accidentes, es importante tener en consideración la conservación de aquellos medicamentos que necesitan refrigeración. Algunos como las insulinas, resisten más tiempo sin frío, mientras que otros pierden su efectividad en sólo horas.

La conservación adecuada de estos fármacos es esencial para que mantengan su eficacia durante una emergencia como la que atraviesan hoy varias regiones, en particular el centro y norte del país. Los medicamentos termolábiles, entre ellos insulinas, algunos colirios, productos biológicos y oncológicos, entre otros, deben almacenarse entre 2 y 8 °C, por lo que una interrupción prolongada del suministro eléctrico los afecta directamente.

Mary Anne Briones, especialista en Salud Pública y académica de Química y Farmacia de la Universidad Andrés Bello, enfatiza que en estos productos la cadena de frío debe mantenerse de manera continua desde el proceso de fabricación hasta su administración, ya que cualquier interrupción puede comprometer la estabilidad del medicamento y, por ende, su efectividad terapéutica.

Cuando se produce un corte de luz, explica la especialista, es importante que el paciente registre la hora de inicio para llevar control del tiempo que ha estado sin electricidad. «También es importante mantener los medicamentos en la parte central del refrigerador, nunca almacenarlos en la puerta de este. Todo el tiempo que se encuentre sin luz, el refrigerador debe permanecer cerrado, para conservar la temperatura interna por más tiempo estable», advierte.

El tiempo durante el cual los medicamentos pueden mantenerse sin refrigeración sin perder eficacia suele ser bastante limitado. «En general cada laboratorio entrega la estabilidad en sus prospectos, pero no se puede garantizar más allá de seis horas, si se administra después de ese plazo no se garantiza el resultado». Una excepción corresponde a algunas insulinas, que presentan mayor estabilidad a temperatura ambiente una vez en uso. Por ejemplo, la insulina NPH (Insulatard®) puede conservarse hasta 6 semanas a temperaturas inferiores a 25 °C, mientras que la insulina cristalina (Actrapid®) puede mantenerse hasta 6 semanas a temperaturas inferiores a 30 °C, sin que ello afecte su eficacia, siempre que se respeten las condiciones de almacenamiento indicadas por el fabricante.

No obstante, es fundamental inspeccionar siempre el aspecto del medicamento antes de su administración. Si se observan cambios en el color, la transparencia o la presencia de partículas, el producto no debe utilizarse, ya que estas alteraciones pueden indicar una pérdida de estabilidad y comprometer su seguridad y eficacia. Por eso, es importante tomar medidas preventivas para el correcto almacenamiento de medicamentos. Una de las principales recomendaciones es evitar abrir innecesariamente la puerta del refrigerador, ya que esto ayuda a conservar la temperatura interna por más tiempo. En caso de ser necesario trasladar los medicamentos, estos deben transportarse en un un cooler o nevera portátil con unidades refrigerantes, protegiéndolas siempre con un paño o papel para evitar el contacto directo con el medicamento y evitar así su congelación, ya que esta condición también puede afectar su estabilidad.

Otra medida importante es mantener una red de apoyo con familiares, amigos o vecinos que dispongan de suministro eléctrico, de modo que puedan colaborar con el resguardo o traslado oportuno de los medicamentos si la interrupción del servicio se prolonga y conocer con anticipación cuál es el centro de salud o farmacia más cercano que pueda brindar orientación o apoyo en caso de una contingencia. (Tania D. Merino Macchiavello, periodista).