Tras la emergencia de enero, que dejó al descubierto la fragilidad de las comunicaciones en el mundo rural, el Gobierno Regional de Ñuble y COPELEC desplegaron un sistema de antenas de alta tecnología en seis puntos críticos de Bulnes, Quillón, Ránquil y Portezuelo.
La desconexión en el campo chileno dejó de ser un problema cotidiano para convertirse en un riesgo vital durante los incendios forestales de principios de año. En respuesta a esa brecha, nació una alianza estratégica público-privada que hoy ya es una realidad: seis localidades rurales cuentan con conectividad digital gratuita, estable y de alta velocidad por los próximos 12 meses.
El mapa de la conectividad: 6 puntos estratégicos

El proyecto piloto se concentra en sectores donde la señal tradicional era inexistente o colapsó durante la emergencia. Los puntos de conexión son:
- Portezuelo: Escuela Lomas de Chudal.
- Bulnes: APR Las Palmas de Libuy.
- Quillón: Juntas de Vecinos El Sifón y El Casino.
- Ránquil: Junta de Vecinos Los Botones y sector Galpón.
Cada antena tiene capacidad para 50 usuarios simultáneos y un radio de cobertura de hasta 200 metros, permitiendo que las comunidades no solo se comuniquen, sino que accedan a educación, salud y trámites del Estado.
De «epicentro de la tragedia» a centro digital
El caso de la Escuela Lomas de Chudal en Portezuelo es emblemático. Durante los incendios, el establecimiento funcionó como puesto de mando, pero la falta de señal telefónica dificultó la coordinación de las brigadas.
«Fue una problemática crítica para abordar las estrategias de combate», recordó el alcalde Juan Carlos Ramírez. Hoy, esa misma escuela utiliza la red para la formación de sus alumnos. Su directora, Lidia Quiroz, destaca que la conectividad ya no es un lujo, sino una exigencia de los estudiantes insertos en el mundo digital.
Alianza por el territorio
Para el Gobernador Regional (s), Alejandro Aguilera, esta iniciativa marca una ruta de trabajo eficiente y de corto plazo. «Estamos conectando lugares que fueron afectados de manera directa, respondiendo con eficiencia ante la emergencia».
Por su parte, Patricio Lagos, Gerente General de COPELEC, enfatizó que estas soluciones satelitales son motores de desarrollo. «No solo resuelven problemas en catástrofes; aportan a la mejora productiva, al comercio y a la salud en las zonas más apartadas».
Un piloto con mirada de futuro
Este proyecto de 12 meses funcionará como un laboratorio para la Región de Ñuble. Su éxito permitiría replicar el modelo en otras comunas con aislamiento geográfico, sentando las bases de una infraestructura de emergencia que garantice que, ante un nuevo siniestro, ninguna comunidad vuelva a quedar incomunicada.
SOJ





