La economía chilena está a punto de alcanzar un hito psicológico y técnico fundamental: el retorno de la inflación al rango meta de forma sostenida. Tras 59 meses de volatilidad, las proyecciones para el IPC de enero sitúan la variación anual en un 2,8%, rompiendo finalmente el piso del 3% que se mantenía esquivo desde marzo de 2021.
La aritmética del alivio
El descenso no es casualidad, sino una combinación de política monetaria y un favorable «efecto base». La salida del cálculo de doce meses del IPC de enero 2025 —que fue de un elevado 1,1% por el ajuste en las tarifas eléctricas— genera un alivio estadístico automático. Con una estimación de apenas 0,4% para el primer mes de 2026, el indicador interanual logra un descenso pronunciado que confirma el fin de la anomalía post-pandemia.
Sectores en deflación: El motor del descenso
El análisis por divisiones muestra que el enfriamiento de los precios es transversal, destacando el comportamiento de diciembre pasado:
- Consumo Discrecional: Vestuario y calzado anotaron una caída del 3,2%.
- Alimentos: Una contracción del 0,4% que alivia la presión sobre la canasta básica.
- Servicios Globales: Destaca la corrección en transporte aéreo (-15,9%) y packs de telecomunicaciones (-4,8%).
En contraste, el sector productivo muestra señales de alerta. La producción industrial cayó un 1,9%, lastrada por una minería del cobre en retroceso (-8%) y un sector energético que se contrajo un 20,5%, sugiriendo que la desinflación también viene acompañada de una actividad económica más cauta.
Implicancias en la Tasa de Política Monetaria (TPM)
Para el mercado, este escenario despeja el camino para que el Banco Central acelere el ciclo de relajamiento.
«La trayectoria inflacionaria ha sorprendido a la baja incluso a las proyecciones del ente emisor», señala Rodrigo Cruz (Santander).
En la misma línea, Ignacio Martínez (Itaú) anticipa que este escenario es «coherente con un recorte de 25 puntos base en la TPM para la reunión de marzo», adelantándose a lo previsto en el último IPoM.
Este viernes, el INE entregará la cifra oficial. Más allá del número, lo que se juega es la validación de que Chile ha recuperado su ancla inflacionaria, cerrando uno de los capítulos económicos más complejos de la última década.
SOJ





