La NASA reprograma el histórico despegue para marzo de 2026 tras una serie de contratiempos técnicos durante el «ensayo general» en una Florida inusualmente gélida.
El sueño de volver a la Luna tendrá que esperar unas semanas más. La NASA confirmó hoy que la misión Artemis II, la primera aventura tripulada al satélite natural en más de medio siglo, no despegará el próximo fin de semana como estaba previsto. Tras detectar una fuga de combustible y otros fallos menores durante las pruebas críticas, la agencia espacial ha fijado marzo como la ventana de lanzamiento más próxima.
El «ensayo en frío» que detectó la falla
La decisión se tomó tras un exhaustivo «ensayo general» bajo condiciones meteorológicas extremas para el estado de Florida. Las bajas temperaturas en el Centro Espacial Kennedy no solo desafiaron al equipo de ingeniería, sino que retrasaron las operaciones de repostaje del cohete Space Launch System (SLS), el más potente del mundo.
Durante el llenado de los tanques con propelente criogénico, los sensores alertaron sobre una fuga de hidrógeno líquido en una de las interfaces de la etapa central. Aunque los ingenieros detuvieron el flujo y lograron vaciar el cohete de forma segura, el incidente obliga a una revisión profunda del hardware para garantizar la seguridad de la tripulación.
Retrasos técnicos y logística humana
Más allá de la fuga de hidrógeno, la misión enfrentó otros «dolores de cabeza» técnicos:
- Válvula de presión: Una válvula en la escotilla de la cápsula Orión, recientemente reemplazada, tuvo que ser ajustada nuevamente, demorando el sellado de la nave.
- Clima adverso: Las gélidas temperaturas obligaron a modificar los protocolos de carga para proteger la integridad de los sistemas.
Este aplazamiento impacta directamente en el cronograma de los cuatro protagonistas de la misión: los estadounidenses Reid Wiseman, Victor Glover y Christina Koch, junto al canadiense Jeremy Hansen. Los astronautas, que habían iniciado una estricta cuarentena el pasado 21 de enero, saldrán del aislamiento y solo volverán a él dos semanas antes de la nueva fecha definitiva en marzo.
Un paso necesario hacia el éxito
Pese al retraso, la NASA calificó el ensayo como un éxito en términos de prevención. El objetivo de estas pruebas es, precisamente, identificar fallos en tierra para evitar catástrofes en el espacio.
«Los equipos han superado múltiples desafíos durante estos dos días de prueba. Marzo representa nuestra primera oportunidad real para lanzar de forma segura y cumplir con los objetivos de la misión», señalaron desde la agencia.
Artemis II no aterrizará en la Luna, pero su viaje de diez días para orbitar el satélite es el paso previo indispensable para la futura misión Artemis III, que busca poner nuevamente pies humanos sobre la superficie lunar. Por ahora, el gigante SLS permanecerá en la plataforma, aguardando que los ingenieros sellen sus heridas y el clima de Florida sea más benevolente.
SOJ





