«Postergar el problema»: El choque entre el Gobierno y el Congreso tras la nueva prórroga de licencias de conducir

A pesar de la negativa del Ministerio de Transportes, el Parlamento aprobó extender la vigencia de los documentos hasta fines de 2026. El ministro Juan Carlos Muñoz advierte que la medida sabotea el retorno a la normalidad y asfixia la gestión municipal.

POR REDACCIÓN NACIONAL

En una decisión que promete alivio inmediato para los conductores, pero dolor de cabeza para la planificación estatal, Chile ha vuelto a postergar el vencimiento de sus licencias de conducir. Tras la aprobación legislativa, todos los documentos que debían expirar próximamente seguirán vigentes hasta el 31 de diciembre de 2026, una medida que el Ejecutivo intentó frenar sin éxito.

El «pecado original» de la pandemia

La raíz de este conflicto se remonta a 2020. Lo que comenzó como una medida humanitaria para evitar contagios durante la crisis sanitaria, se convirtió en una «bola de nieve» burocrática. Al asumir la actual administración en 2023, el escenario era, en palabras del ministro de Transportes, Juan Carlos Muñoz, «brutal»: se acumulaban cuatro años de trámites pendientes que colapsaron las direcciones de tránsito.

«Sabíamos que íbamos a tener tres años muy complicados, con el doble de personas de lo normal renovando. Había que apretar los dientes y volver a la normalidad», sostuvo Muñoz esta mañana. El plan de «descompresión» del Gobierno buscaba que, tras un esfuerzo progresivo entre 2023 y 2025, el sistema se estabilizara en 2026. Sin embargo, la nueva prórroga parlamentaria borra ese horizonte.

El riesgo detrás de la prórroga

Para el ministro Muñoz, conducir no es solo un derecho, sino una responsabilidad que requiere controles médicos y técnicos periódicos. Al extender nuevamente los plazos, el Ejecutivo advierte que se está «pateando el problema» hacia adelante, lo que provocará que en el futuro se vuelva a concentrar una demanda masiva que los municipios, por más esfuerzos que realicen, no podrán absorber.

«Nosotros no respaldamos esta idea. Con esto, lo que hicimos fue volver a postergar un problema estructural», sentenció la autoridad, subrayando que la saturación del sistema no se soluciona con más tiempo, sino con la regularización del flujo de trámites.


La luz al final del túnel: La Licencia Digital

Pese al revés legislativo, el Ministerio de Transportes apuesta por un cambio de paradigma tecnológico para ganar la batalla a la burocracia. La implementación de la Licencia de Conducir Digital es presentada como la gran herencia de esta gestión.

  • Base de datos unificada: Por primera vez, el Estado deja atrás los archivos municipales dispersos para tener un monitoreo nacional en tiempo real.
  • Seguridad y Fraude: El nuevo formato digital permite validación inmediata, trazabilidad y reduce drásticamente las posibilidades de falsificación.
  • Modernización: El sistema ya opera con mayores estándares de información y una infraestructura tecnológica que busca estandarizar el software de todas las comunas del país.

El desafío de los municipios

Aunque la tecnología avanza, la realidad en las calles es distinta. El ministro reconoció que el sistema aún enfrenta brechas operativas, especialmente en comunas con alta densidad poblacional donde la demanda sigue superando la capacidad de atención. La flexibilización para renovar en cualquier municipalidad y las capacitaciones a jueces de policía local son parte de la estrategia para que, cuando llegue el nuevo plazo fatal en diciembre de 2026, el país no vuelva a caer en el mismo cuello de botella.


Lo que debes saber:

  • Nueva vigencia: Hasta el 31 de diciembre de 2026.
  • Documentos afectados: Todas las licencias que vencían originalmente en 2025.
  • Estado del trámite: Los municipios siguen atendiendo, por lo que se recomienda renovar con tiempo para evitar el colapso de fines del próximo año.

SOJ