La divisa norteamericana retrocedió casi $10 en la apertura, tocando mínimos no vistos desde 2023. El fantasma de un nuevo «Acuerdo de la Plaza» y la histórica disparada de los metales preciosos reconfiguran el tablero financiero local.
POR REDACCIÓN DE ECONOMÍA
El mercado financiero chileno despertó este lunes con un movimiento sísmico en las pizarras. El dólar inició la semana con un fuerte retroceso de $9,56, una caída que lo posicionó rápidamente en los $862,24, niveles que la moneda no visitaba desde finales de diciembre de 2023.
Lo que parece un alivio para el peso chileno es, en realidad, el síntoma de un fenómeno mayor: un dólar global que pierde fuerza mientras el mundo financiero contiene el aliento ante posibles intervenciones de las grandes potencias.
El factor Yen y el fantasma del «Plaza 2.0»
La narrativa de la jornada está escrita en japonés. Los mercados operan bajo el rumor de una intervención coordinada para rescatar al yen. Según Diego Montalbetti, analista de Capitaria, el Dollar Index —que mide la fuerza del billete verde frente a una canasta de monedas— se hundió hasta los 97.600 puntos, niveles que no se registraban desde septiembre.
«El mercado busca señales de una acción conjunta entre el Banco de Japón y Estados Unidos», explica Montalbetti. Por su parte, Ignacio Mieres, jefe de investigación de XTB Latam, va más allá y describe un escenario que los analistas ya comienzan a comparar con un eventual «Plaza 2.0» (en referencia al histórico acuerdo de 1985 para depreciar el dólar). Esta percepción de un cambio de reglas global ha generado una presión bajista que podría intensificarse en el corto plazo.
El refugio del Oro y la estabilidad del Cobre
Mientras el dólar retrocede, los activos de refugio se han convertido en los protagonistas absolutos de la sesión. Los metales preciosos están «robándose la película» con movimientos históricos:
- Oro: Escaló más de un 2%, rompiendo la barrera psicológica de los US$5.000.
- Plata: Se disparó un 8%, reflejando un movimiento masivo de los inversionistas hacia activos de seguridad.
En el plano local, el cobre —nuestra principal exportación— actúa como el anclaje del peso chileno, manteniéndose estable en torno a los US$5,95 la libra. Esta combinación de un dólar débil en el exterior y un metal rojo sólido en COMEX ha permitido que la moneda nacional recupere terreno con rapidez.
Un equilibrio frágil
A pesar de la caída, el optimismo es cauteloso. Los analistas advierten que el tipo de cambio ha quedado en un estado de «sensibilidad extrema». Con un escenario externo volátil y dependiente de titulares de última hora, cualquier señal de que la intervención coordinada no se concrete podría revertir la tendencia actual.
Por ahora, el dólar en Chile respira en la zona de los $860, a la espera de un nuevo orden en las finanzas internacionales.
SOJ





