El agro bajo fuego: Pérdidas por incendios alcanzan los US$ 123 millones y golpean a 100 mil pequeños propietarios
A cinco días de la declaración de Estado de Catástrofe en Ñuble y Biobío, las llamas no solo han cobrado 21 vidas y destruido 350 hogares, sino que han herido profundamente el motor económico del sur de Chile. Según estimaciones preliminares del Centro de Información de Recursos Naturales (Ciren), el daño económico potencial ya se empina por los $117 mil millones (US$ 123 millones).
El mito de las «grandes forestales»
Aunque el debate público suele centrarse en las grandes corporaciones, el presidente de la Sociedad Nacional de Agricultura (SNA), Antonio Walker, puso el foco en una realidad invisible: el impacto en la pequeña propiedad.
«Siempre se habla de las grandes forestales, pero hay más de 100 mil pequeños propietarios forestales afectados«, advirtió Walker, señalando que los medianos y pequeños productores son los más vulnerables ante la falta de seguros y capacidad de resiliencia.
Radiografía del daño: Frutales y Bosques
El Ministerio de Agricultura detalló que el impacto económico se concentra en la pérdida de suelo y plantaciones críticas. Si bien el Biobío es mayoritariamente forestal (79% de su superficie de cultivo), el Ñuble aporta una despensa frutícola vital.
Ranking de pérdidas por cultivos:
Manzanas: Lideran la pérdida económica en el grupo de frutales.
Arándanos y Frambuesas: Cultivos sensibles con alta concentración en la zona de Ñuble.
Cerezos: Afectación en huertos de exportación.
¿Subirán los precios?
Pese a la magnitud del desastre, tanto la SNA como el Gobierno descartan un alza inmediata en el precio de los alimentos. El monitoreo de mercados mayoristas indica un funcionamiento normal y una cadena de abastecimiento robusta, sin interrupciones estructurales hasta el momento.
La polémica política: ¿Hay daño agrícola?
La emergencia también ha generado roces en la transición de mando. El futuro ministro de Agricultura de José Antonio Kast, Jaime Campos, minimizó el impacto en el agro al señalar que la mayor preocupación son los sectores habitados, afirmando que en las zonas específicas del siniestro «terrenos agrícolas no hay».
Esta visión contrasta con los datos oficiales del Minagri, que sitúan al Biobío con el 28,1% de la superficie nacional de cultivo y al Ñuble como un polo estratégico de remolacha y berrys.
«Faena Cero» y la sombra de la intencionalidad
Para frenar el avance del fuego, las autoridades han decretado la «Faena Cero»: una prohibición de usar maquinaria agrícola entre las 12:00 y 18:00 horas.
Impacto: Se considera una medida transitoria que no afectará la estructura productiva a largo plazo.
Fiscalización: Patrullas militares y policiales vigilan el cumplimiento para evitar chispas accidentales.
La amenaza del sur: Walker expresó su alarma por el avance de las llamas hacia La Araucanía, recordando que un tercio de los incendios son intencionales, un fenómeno que cobra fuerza en esa región.