En Talcahuano Segundo Buque del Plan Escotillón IV: La nueva fuerza anfibia de Chile toma forma en los astilleros de la II Zona Naval

Chile avanza con paso firme en el proyecto de construcción naval más ambicioso de su historia reciente. El programa Escotillón IV, destinado a renovar las capacidades de transporte y auxilio de la Armada, ha alcanzado un nuevo hito: la segunda unidad multipropósito ya registra un 6% de avance en la planta de ASMAR Talcahuano, consolidando al país como un referente en ingeniería marítima regional.

Un binomio estratégico para el Pacífico y la Antártica

El proyecto contempla la creación de dos buques polivalentes diseñados para operar bajo las condiciones más exigentes. Mientras la segunda unidad comienza a tomar cuerpo tras el corte de su primera plancha en agosto de 2025, su gemelo, el «Magallanes», ya luce un 100% de avance en su estructura principal.

Se espera que el «Magallanes» sea lanzado al mar en junio de 2026, mientras que su sucesor tiene prevista su botadura para el primer semestre de 2029. Estas naves no solo patrullarán el Pacífico, sino que cuentan con estándares reforzados para navegar en aguas antárticas durante la temporada estival.


Ingeniería de Vanguardia: El perfil de los nuevos colosos

Basados en un diseño de la firma Vard Marine, estos buques representan un salto tecnológico significativo para la Armada:

  • Dimensiones y Desplazamiento: Con 110 metros de eslora (largo) y casi 8.000 toneladas de desplazamiento, estas unidades poseen una envergadura imponente.
  • Corazón Diésel-Eléctrico: Equipados con una potencia de 11.200 kW, podrán alcanzar los 17 nudos de velocidad y navegar hasta 7.000 millas náuticas sin reabastecerse.
  • Versatilidad Aérea y Marítima: Cuentan con cubiertas preparadas para operar helicópteros de gran tamaño como el Cougar o el Black Hawk, además de drones de despegue vertical (VTOL). Para el desembarco, integran una lancha especializada de 19 metros con capacidad para 30 toneladas de carga.

Más que barcos de guerra: Misiones Humanitarias y SAR

Aunque cuentan con armamento defensivo automatizado (estaciones de armas remotas de 20mm y 12,7mm), el verdadero valor del proyecto Escotillón IV radica en su capacidad polivalente:

  1. Asistencia en Catástrofes (HADR): Diseñados para responder a desastres naturales, trasladar ayuda humanitaria y brindar apoyo sanitario mediante una enfermería de alta complejidad.
  2. Búsqueda y Rescate (SAR): Actuarán como centros de control en misiones de salvamento en alta mar.
  3. Proyección de Fuerza: Tienen capacidad para transportar a más de 250 Infantes de Marina, vehículos rodados y contenedores, facilitando el despliegue rápido de tropas en zonas aisladas.

Un motor para la economía regional

Con una inversión que alcanza los 410 millones de dólares, el contrato ejecutado por ASMAR no solo moderniza la flota nacional; también impulsa el empleo calificado en el Biobío y fortalece la industria metalmecánica chilena. La construcción de estos buques es, en esencia, una apuesta por la autonomía tecnológica de Chile en el mar.

SOJ

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