Carta al Director: Reconstrucción en tiempos de cambios

De Ingrid Robert Calisto
Académica de Trabajo Social, Unab Viña del Mar

La reconstrucción post mega incendio en Viña del Mar enfrenta un desafío clave ante el cambio de mando: asegurar continuidad sin inmovilismo y mejoras sin ruptura. El riesgo no es sólo administrativo, sino profundamente social: ralentizar procesos, perder aprendizajes y debilitar la confianza de comunidades que aún viven las consecuencias del desastre.

 
Por ello, el recambio de gobierno debiera ser una oportunidad para corregir brechas detectadas y transitar desde la lógica de la urgencia hacia una reconstrucción con sentido de largo plazo, entendida como una política social territorial sostenida más allá de los ciclos políticos y que no puede construirse solo desde el Estado. La experiencia demuestra que las comunidades organizadas son portadoras de memoria, conocimiento situado y legitimidad, capaces de exigir que lo avanzado sea el piso mínimo. 

A su vez, el gobierno central y regional entrantes deben articularse con un gobierno local preexistente, reconociendo su rol estratégico y su vínculo con el territorio. Desde un enfoque intersectorial basado en las personas, la reconstrucción debe responder a trayectorias de vida integrales —vivienda, cuidados, salud y trabajo—. Reconstruir no es solo levantar infraestructura, sino sostener procesos sociales y coproducir futuro con las comunidades.