El fallo que absuelve al comandante y excarabinero Claudio Crespo no es solo una decisión judicial: es una reafirmación profunda del Estado de Derecho y de los principios que sostienen a una democracia madura. En tiempos donde la presión política y el juicio mediático por redes sociales, intentaron sustituir a la justicia, los tribunales han hablado con la única voz que debe prevalecer en una república: la de la prueba, la ley y la razón.
Este fallo representa, además, un reconocimiento histórico a la labor de miles de carabineros que, durante el estallido social, enfrentaron uno de los momentos más oscuros y desafiantes de nuestra convivencia democrática. Mientras el país se veía sacudido por la violencia, la destrucción y el intento deliberado de erosionar la institucionalidad, Carabineros de Chile permaneció en la primera línea, cumpliendo su mandato constitucional de resguardar el orden público y la seguridad de la ciudadanía.
Defender el orden y la seguridad no es una opción ideológica: es una condición básica para la vigencia de la democracia, para la protección de los derechos fundamentales y para que la libertad no sea capturada por la violencia. Ninguna democracia sobrevive cuando el Estado renuncia a ejercer la autoridad legítima que la Constitución le entrega.
Como exgobernador de la Provincia de Concepción, me correspondió vivir y asumir esa responsabilidad en tiempo real. Respaldé entonces la labor de Carabineros no por cálculo político, sino por una convicción profunda: sin orden público no hay democracia posible, y sin instituciones fuertes no existe justicia social ni desarrollo.
Chile no puede construir su futuro debilitando a quienes tienen el deber de proteger a la ciudadanía. Las responsabilidades individuales deben investigarse y sancionarse cuando corresponda, pero jamás a costa de convertir a una institución completa en chivo expiatorio para buscar refundar el país.
Hoy más que nunca, el país necesita liderazgos que se atrevan a defender sin complejos el Estado de Derecho, la democracia y a quienes, con vocación de servicio, ponen el cuerpo por Chile.
Robert Contreras Reyes
Abogado y ex Gobernador de Concepción.





