En el complejo tablero de la salud pública chilena, el Hospital Traumatológico de Concepción (HTC) ha logrado lo que parecía improbable: alcanzar estándares de excelencia de un centro de alta especialización sin contar, formalmente, con la denominación técnica de la red central.
Este hito fue el foco de atención durante la reciente Jornada de Centros Regionales de Resolución (CRR) en Santiago. Organizada por el Ministerio de Salud, la instancia no solo premió al HTC por sus métricas, sino que lo posicionó como el «caso de éxito» a seguir para directivos y equipos médicos de todo el país.
El impacto en cifras: Reduciendo la espera a la mitad
Los resultados presentados por el hospital penquista no son solo números, sino una mejora directa en la calidad de vida de miles de pacientes. La optimización del flujo de trabajo permitió que la institución superara con creces los promedios nacionales.
Principales logros del HTC:
- Tiempo de espera: La mediana de espera para una cirugía se desplomó de 486 a solo 221 días.
- Productividad en pabellones: El hospital alcanzó una tasa de ocupación quirúrgica superior al 90%.
- Continuidad operativa: La tasa de cirugías suspendidas —uno de los mayores dolores de cabeza del sistema— cayó drásticamente del 11,4% (2024) al 6,3% (2025).
«Hacer que pase»: La estrategia de los «no invitados»
Lo más destacado del reconocimiento es que el HTC no forma parte del grupo selecto de los 27 establecimientos de alta complejidad definidos oficialmente como CRR. Sin embargo, el hospital decidió adoptar la estrategia por iniciativa propia, ampliando el enfoque de la Cirugía Mayor Ambulatoria (CMA) a todas sus intervenciones electivas.
Bajo la ponencia titulada “Hacer que pase: implementando recomendaciones CRR, alta resolutividad sin estar en los 27”, el director del hospital, Edwin Ñanco, y el subdirector médico, Álvaro Romero, explicaron cómo gestionaron el proceso de forma integral: desde el preoperatorio hasta una rehabilitación coordinada.
«Ser invitados a compartir nuestra experiencia ante los centros más grandes del país es gratificante. Es un reconocimiento al esfuerzo de un equipo que decidió no esperar a una designación oficial para empezar a trabajar con excelencia», afirmó Edwin Ñanco.
Gestión basada en datos y compromiso humano
El éxito del Traumatológico no fue casualidad. Según explicaron los directivos, la clave residió en la toma de decisiones basada en datos y una sincronía perfecta entre las unidades de apoyo, esterilización y los equipos clínicos de pabellón.
En la comitiva también destacaron figuras clave como Nayade Fernández (Enfermera jefa de Pabellón) y Eylen Cuevas (Gestión de la Demanda), cuyos equipos fueron los encargados de ejecutar en terreno la transformación administrativa y clínica.
Finalmente, el equipo del HTC dejó un mensaje claro para la red asistencial chilena: la resolutividad no depende solo de la categoría de un hospital, sino de un modelo de trabajo centrado en el paciente y en la eficiencia de los recursos. Hoy, el Hospital Traumatológico de Concepción no solo opera huesos; está operando y sanando los vicios de la gestión para ofrecer una atención digna y oportuna.
SOJ





