Mientras Nicolás Maduro es custodiado por agentes federales en una celda de Brooklyn a la espera de su comparecencia ante la justicia de Nueva York, los detalles de la operación militar estadounidense revelan un escenario de violencia selectiva con víctimas fatales. Según fuentes del régimen consultadas por The New York Times, la cifra preliminar de fallecidos asciende a 40 personas, en un balance que incluye tanto a efectivos militares como a civiles.
La Guardia Pretoriana: El sacrificio de los soldados cubanos
En una conferencia de prensa desde Mar-a-Lago, el presidente Donald Trump confirmó la efectividad del ataque y destacó un dato clave sobre la resistencia encontrada en Caracas: la presencia de tropas extranjeras en el anillo de seguridad del mandatario.
«Muchos cubanos perdieron la vida. Estaban protegiendo a Maduro; esa no fue una buena decisión», sentenció Trump. Esta declaración confirma que el núcleo duro de la defensa de Miraflores recaía en soldados enviados por La Habana, quienes fueron el principal objetivo de las fuerzas de élite estadounidenses durante la incursión.

Catia La Mar: El rostro de los daños colaterales
Pese a que el Pentágono describió la operación como «quirúrgica», la realidad en el terreno muestra las cicatrices de la guerra urbana. En el sector costero de Catia La Mar, al oeste del aeropuerto principal, un bombardeo alcanzó un edificio residencial de tres niveles.
El impacto derribó muros exteriores y cobró la vida de Rosa González, una civil de 80 años, dejando a otras personas en estado crítico. Una imagen compartida por familiares resume el simbolismo del momento: el interior de un apartamento expuesto tras la explosión, donde un retrato de Simón Bolívar quedó perforado por la metralla de la ofensiva.
Tensión en el aire: Fuego contra aeronaves de extracción
El Jefe del Estado Mayor Conjunto, general Dan Caine, aportó detalles técnicos sobre la extracción de Maduro y su esposa, Cilia Flores. Según el alto mando, los helicópteros estadounidenses fueron recibidos con fuego terrestre intenso.
- Impactos: Una de las aeronaves fue alcanzada por proyectiles enemigos.
- Resiliencia: Pese a los daños, el helicóptero se mantuvo «operable», permitiendo que todo el contingente y los detenidos regresaran a base sin bajas para las fuerzas norteamericanas, aunque se reportaron militares heridos de diversa consideración.
El futuro procesal en Nueva York
El destino final de Maduro ya no es el Palacio de Miraflores, sino el Metropolitan Detention Center de Brooklyn. El traslado, realizado bajo un estricto protocolo de seguridad con decenas de agentes federales, marca el inicio de un juicio histórico en un tribunal federal de Nueva York, donde el exlíder chavista deberá enfrentar cargos por narcoterrorismo, mientras Venezuela intenta procesar las cenizas de una madrugada que cambió su historia.
SOJ





