Una de las familias fue notificada del error en pleno funeral, obligándoles a interrumpir la ceremonia para devolver el cuerpo. El Complejo Asistencial Dr. Víctor Ríos Ruiz inició un sumario y una auditoría tras la negligencia.
El dolor de perder a un hijo es una de las experiencias más devastadoras que un ser humano puede enfrentar. Sin embargo, para dos familias de las comunas de Laja y Mulchén, ese duelo se transformó en una pesadilla surrealista debido a una negligencia administrativa sin precedentes en el Complejo Asistencial Dr. Víctor Ríos Ruiz.
El recinto hospitalario admitió públicamente haber realizado una «entrega cruzada» de los cuerpos de dos recién nacidos fallecidos. El error no se detectó hasta que los restos ya estaban en manos de sus deudos, quienes se preparaban para darles el último adiós.
El llamado que detuvo un funeral
El episodio más crítico ocurrió en la comuna de Laja. Mientras la familia realizaba el servicio fúnebre del pequeño, el teléfono sonó con una urgencia inesperada. Era el personal del hospital notificándoles que el cuerpo que estaban velando no era el de su hijo.
La impactante noticia obligó a ambas familias a suspender de inmediato las ceremonias fúnebres. En un acto doloroso y revictimizante, los padres se vieron forzados a retornar al hospital para realizar el intercambio de los féretros y recuperar los restos de sus verdaderos hijos.
La respuesta institucional: Sumarios y exhumaciones
Tras el estallido del caso, la administración del hospital emitió una declaración pública reconociendo la falla y expresando su pesar por el profundo daño emocional causado. «Reafirmamos nuestro respeto por la dignidad de las personas y reiteramos nuestras más sinceras disculpas a las familias», señaló la institución, confirmando además que las madres afectadas están recibiendo apoyo psicológico.
Las medidas inmediatas anunciadas por el hospital incluyen:
- Sumario administrativo: Una investigación interna para identificar las brechas en la cadena de custodia y determinar las responsabilidades individuales.
- Auditoría técnica: Una revisión profunda de todos los protocolos en el Centro de Costo de Anatomía Patológica.
- Intervención de la Seremi: Debido a que uno de los cuerpos ya había sido trasladado al Cementerio de Mulchén, la Seremi de Salud del Biobío deberá fiscalizar y autorizar el proceso de exhumación bajo las normas del Código Sanitario.
Silencio desde la autoridad sanitaria
Consultados por este grave error, desde la Seremi de Salud evitaron entregar mayores detalles, limitándose a señalar que, en resguardo del debido proceso y por respeto a los afectados, no habrá declaraciones adicionales mientras la investigación siga en curso.
Este caso evoca otros episodios de negligencia en el país —como el recordado cambio de bebés en Coyhaique hace 24 años— y pone bajo la lupa la fragilidad de los protocolos en las morgues de los recintos públicos de salud, donde la «dignidad en la muerte» fue, en esta ocasión, dolorosamente vulnerada.
SOJ





