La Laguna Coyanco y su crónica de 200 años de fuego y tierra. El cuerpo de agua situado en Quillón y Florida es escenario de un estudio Ambiental

En el límite invisible entre las regiones de Ñuble y Biobío, una pequeña masa de agua custodia un archivo secreto. Bajo la superficie de la Laguna Coyanco, la Dra. Patricia Jana Pinninghoff lidera una investigación que busca «leer» los sedimentos para entender cómo los incendios forestales han transformado nuestro paisaje en los últimos dos siglos.

La ciencia no siempre requiere de laboratorios estelares; a veces, basta con un «núcleo» de barro extraído del fondo de una laguna tranquila. La Dra. Patricia Jana (UBB), experta en Ciencias del Clima, ha puesto su mirada en la Laguna Coyanco. Con un presupuesto acotado pero una visión ambiciosa, su equipo está decodificando las capas de sedimentos que, como las hojas de un libro, narran la historia ambiental de la zona centro-sur de Chile.

Una «Cápsula del Tiempo» sin interferencias

¿Por qué Coyanco? En el mundo de la ciencia ambiental, el ruido es el enemigo. Muchas lagunas están alteradas por el turismo, el nado o la navegación. Coyanco, en cambio, es un testigo puro. Al no tener actividades recreativas, sus sedimentos se acumulan en láminas perfectas.

  • El Registro: Los investigadores han comprobado que el registro no está perturbado, permitiendo una reconstrucción cronológica de una precisión asombrosa.
  • La Ventana Temporal: El estudio se enfoca en los últimos 200 años, el periodo donde la intervención humana cambió drásticamente: de campos agrícolas a plantaciones forestales masivas.

Descifrando el código del fuego: Las preguntas clave

Más allá de saber que hubo incendios, la investigación busca cuantificar el daño colateral: la erosión. Tras un incendio, el suelo queda desnudo y vulnerable, pero la ciencia aún tiene vacíos sobre la dinámica de este proceso:

  1. ¿Cuándo ocurre el mayor daño? ¿Es inmediatamente después del fuego o en las lluvias del invierno siguiente?
  2. ¿Cuánto dura el impacto? ¿El suelo se estabiliza en dos años o la herida permanece abierta por una década?
  3. Los indicadores: El equipo analiza partículas de carbón vegetal, composición mineral (como el titanio) y materia orgánica para «mapear» cada evento histórico registrado por CONAF y contrastarlo con lo que la laguna «escondió» en su fondo.

Radiografía del Proyecto: Ciencia Multidisciplinaria

A pesar de contar con un presupuesto inicial de solo 3 millones de pesos, la Dra. Jana ha articulado una red de colaboración de alto nivel que incluye a especialistas de la UBB y la Universidad de Lieja (Bélgica).

Herramienta / TécnicaPropósito Científico
Plomo-210 ($^{210}Pb$)Datación precisa para ponerle «fecha» a cada capa de lodo.
Carbón VegetalEvidencia directa de la magnitud y frecuencia de incendios.
Susceptibilidad MagnéticaDetecta cambios en la erosión y el arrastre de minerales.
Clorofila en SedimentosMide cómo cambió la vida dentro de la laguna tras los desastres.

El mensaje: El pasado es la brújula del futuro

La investigación de la Dra. Jana no es solo un ejercicio de nostalgia geológica. Es una herramienta de gestión territorial. Si logramos entender cómo reaccionó el suelo de Ñuble y Biobío a los incendios del siglo XIX y XX, podremos diseñar mejores estrategias de restauración para los megaincendios del siglo XXI.

El Desafío Futuro: El equipo no se detiene aquí. La meta es ambiciosa: extender la mirada hacia atrás hasta los 1.500 años, para conocer cómo era el bosque nativo original antes de que el primer arado o la primera plantación forestal tocaran estas tierras.

«Solo entendiendo qué ocurrió antes podemos decidir qué queremos recuperar y hasta dónde queremos llegar», sentencia la Dra. Jana.

SOJ