¡Vergüenza Nacional! Nuevo Fracaso: Ahora La Ley de Seguridad Municipal Postergada en la cámara baja por Falta de Quórum

Una ola de indignación recorre las municipalidades de Chile luego de que la crucial votación de la Ley de Seguridad Municipal se cayera en la Cámara de Diputados. El motivo: la incapacidad de los parlamentarios de alcanzar el cuórum mínimo para sesionar.

Alcaldes de todo el espectro político, desde el Frente Amplio hasta Renovación Nacional, coincidieron en que este fracaso legislativo es una falta de respeto y un abandono a la ciudadanía, que exige desesperadamente más herramientas para combatir la crisis de seguridad.

La Frustración de la Primera Línea Comunal

La crítica más fuerte provino de la primera línea de la seguridad ciudadana: los municipios. Los líderes comunales lamentaron que, mientras sus equipos están desprotegidos y con vehículos inmovilizados por trabas administrativas, los diputados no logren coordinarse para legislar.

Tomás Vodanovic (FA), alcalde de Maipú, no ocultó su indignación:

“¡Qué vergüenza más grande! Tenemos vehículos de seguridad estacionados que no podemos sacar a la calle por limitantes administrativas, y equipos corriendo riesgos a diario. Pedimos un poco más de sentido de urgencia y compromiso a quienes deben legislar para todo un país. Esta tarea no se saca adelante con críticas al voleo, sino con coordinación y haciendo la pega.”

La misma desazón se sintió en la oposición. Agustín Iglesias (IND-UDI) de Independencia, tachó la situación de «poco profesional»: «No hubo quórum suficiente para votar. Esto demuestra que no tienen conciencia de lo que ocurre en la calle. Si hubiera sido época de elecciones, esto no pasa”.

La Seguridad «No Puede Esperar a la Conveniencia»

La sensación de que la política partidista se impone a la urgencia ciudadana fue transversal.

Sebastián Sichel (IND-CHV), alcalde de Ñuñoa, calificó el hecho simplemente como “¡una vergüenza!”. “Años de espera y fracasa la sesión… En los municipios estamos haciendo lo que podemos, pero sin atribuciones ni ley, poco podemos hacer. ¡No todo es política y elecciones!”.

Desde la Región de Los Lagos, Rodrigo Wainraihgt (RN) de Puerto Montt, apuntó a la falta de prioridad: “Los municipios somos la primera línea de defensa… La falta de cuórum pone en evidencia la falta de prioridad y compromiso de algunos parlamentarios con este tema tan sensible”.

El alcalde de San Bernardo, Christopher White (PS), dio un crudo testimonio de los riesgos que asumen sus funcionarios a diario:

«Es una vergüenza que los parlamentarios no lleguen a trabajar… mientras nuestros funcionarios son apuñalados, perseguidos e incluso maltratados por el comercio ambulante. Es necesario que se apruebe la Ley de Seguridad Municipal y que los parlamentarios dejen de dar un espectáculo.»

La Urgencia de Herramientas Reales

La Ley de Seguridad Municipal busca entregar herramientas largamente solicitadas, como la facultad de implementar el control de identidad y el uso de armas no letales (gas pimienta y pistolas Taser) para proteger a los equipos municipales.

Daniel Reyes (IND-CHV) de La Florida valoró estos avances, pero criticó el entrampamiento: “Lo que ocurrió hoy en la Cámara es inaceptable… La seguridad no puede seguir entrampándose por ausencia de parlamentarios”. Además, advirtió sobre la burocracia: aunque se apruebe, el uso de armas no letales quedará supeditado a reglamentos que «suelen demorarse años en Chile».

En representación de los alcaldes que viajaron hasta Valparaíso para apoyar la votación, Claudio Castro (IND) de Renca resumió la frustración de la jornada:

«Camino a Valparaíso… nos encontramos con que la sesión se cae por falta de cuórum: apenas 48 diputados presentes. Es una falta de respeto con el país. Pedimos responsabilidad y sentido de urgencia para que los municipios contemos con herramientas reales para cuidar a nuestros vecinos y vecinas. Es momento de hacer la pega.»

Los alcaldes emplazaron a los legisladores a retomar la votación a la brevedad, asegurando que la seguridad es un tema que «no puede seguir siendo postergado» ni sujeto a la «conveniencia de unos pocos políticos».

SOJ