Blumar S.A. publica resultados financieros consolidados al cierre del tercer trimestre de 2025, un periodo que confirma la recuperación de la compañía tras un turbulento 2024. Los ingresos consolidados alcanzaron los US$ 568,7 millones, lo que representa un significativo incremento del 30% respecto al mismo periodo del año anterior.
La notable variación en los resultados —que incluyen un EBITDA pre-fair value de US$ 82,2 millones, un 22% superior— se explica principalmente por la normalización de las operaciones productivas tras eventos disruptivos del año pasado, como el bloom de algas, el incendio en su planta de Magallanes y los retrasos en la temporada de sardina y anchoveta.
«Es importante recordar que nuestro negocio de salmones estuvo fuertemente afectado por el bloom de algas en el primer trimestre del 2024, lo que generó una base de comparación muy reducida en volúmenes y resultados. Por eso, las variaciones interanuales de este 2025 responden principalmente a la normalización operativa,” explicó Gerardo Balbontín, gerente general de Blumar.
Desafíos en el Tercer Trimestre: Costos y Pérdidas
Si bien las cifras acumuladas reflejan una sólida recuperación, el tercer trimestre de 2025 mostró señales de presión. Aunque los ingresos trimestrales subieron un 19% (US$ 163,9 millones), la compañía registró una pérdida neta de US$ 5,3 millones. Este resultado negativo estuvo influido por la caída en los precios internacionales de la harina y el aceite de pescado.
Acuicultura: Más Volumen, Precios y Costos Desafiados
El segmento acuícola fue el motor de la recuperación. Los ingresos acumulados crecieron un 62% (US$ 127,6 millones), gracias a un aumento del 69% en el volumen de venta de salmón, reflejo directo de la recuperación productiva post-bloom.
No obstante, el precio promedio del salmón retrocedió un 5% interanual (pasando de US$ 7,24/kg wfe a US$ 6,90/kg wfe), debido a factores como los aranceles en Estados Unidos y una mayor oferta global.
La operación también enfrentó un entorno de costos más exigente durante 2025. En el tercer trimestre, el costo de ventas unitario escaló a US$ 6,83/kg wfe, por encima de los US$ 6,50 de Q1. Esto fue causado por una situación sanitaria más desafiante en la Región de Aysén, que afectó la productividad en algunos centros de cultivo.
A pesar de esta presión trimestral, la disciplina operacional se impuso: el costo exjaula acumulado a septiembre disminuyó un 8,8% frente al año anterior, gracias a menores costos de alimento y una mejor productividad general.
Pesca: Precios a la Baja e Incertidumbre Regulatoria
En el segmento pesca, los ingresos acumulados se mantuvieron prácticamente estables (+1%), con un aumento de US$ 2,3 millones. La rentabilidad se vio afectada por una importante caída en los precios internacionales de los productos derivados (harina -18% y aceite -51%), que fue parcialmente compensada por un crecimiento del 23% en los ingresos por jurel congelado.
El trimestre en particular estuvo marcado por una peor calidad de la materia prima disponible en la zona centro-sur, lo que redujo el rendimiento de la pesca para harina.
El gerente general Balbontín criticó la falta de estabilidad regulatoria: «Los resultados del trimestre muestran que la pesca chilena continúa operando con un nivel de incertidumbre regulatoria que dificulta la planificación industrial. Retrasos en definiciones clave, como las cuotas de pesca, impactan directamente la eficiencia y la rentabilidad del sector».
Para el cierre del año, Blumar mantiene su enfoque en la eficiencia y la disciplina operacional a través de sus proyectos estratégicos Faro y ContraCorriente, diseñados para profundizar la productividad en pesca y salmones, respectivamente, y enfrentar un contexto de costos y precios desafiante.
SOJ





