Un quiebre de proporciones históricas sacude a la Democracia Cristiana (DC). El Tribunal Supremo (TS) del partido resolvió este miércoles suspender de forma inmediata la militancia del expresidente Eduardo Frei Ruiz-Tagle, sellando una fractura ideológica que venía gestándose por meses.
El detonante fue la reunión que sostuvo Frei con el candidato presidencial del Partido Republicano, José Antonio Kast. Este encuentro, ocurrido ayer, fue interpretado por la cúpula falangista como un respaldo explícito al abanderado de la oposición, lo que implica una abierta deslealtad a la candidata oficialmente apoyada por la DC, Jeannette Jara (PC).
El Severo Veredicto del Tribunal Supremo
La falange respondió con la máxima dureza institucional. A través de un comunicado, el TS informó la apertura de un expediente y Causa Disciplinaria contra el exmandatario. La sentencia no solo dicta la suspensión preventiva e inmediata de Frei de todos sus derechos como militante, sino que utiliza un lenguaje inusualmente severo.
El Tribunal calificó los hechos como de «extrema gravedad», argumentando que la conducta del expresidente «no sólo lesiona los intereses partidarios, sino que, han expuesto y denostado públicamente al Partido Demócrata Cristiano, causando un daño irreparable a la credibilidad de sus miembros».
El requerimiento ante el TS fue ingresado no solo por la directiva liderada por Francisco Huenchumilla, sino también por dirigentes regionales y una amplia base de militantes que cuestionaron la reiterada falta de disciplina de Frei.
Los denunciantes recalcaron que el encuentro con Kast «no es aislado» y se suma a una «serie de acciones públicas que se han apartado reiteradamente de las decisiones colectivas y democráticas» de la tienda. Con esta suspensión, la DC busca cerrar el capítulo de uno de sus líderes históricos, quien ha optado por desalinearse de la dirección política y las alianzas estratégicas definidas por el partido.
SOJ





