El Servicio de Impuestos Internos (SII) ha dado un golpe a la operación de juegos de azar clandestinos en la Región de Ñuble, presentando una querella contra 12 personas detectadas explotando los denominados «casinos populares» en Chillán. La acción legal se dirige contra individuos que, entre octubre y noviembre de 2024, fueron identificados realizando actividades ilegales de apuestas y juegos de azar sin la debida autorización ni fiscalización.
Un dato llamativo de la querella es la nacionalidad de los involucrados: ocho de los doce querellados son de nacionalidad china.
El Operativo y el Delito Tributario
El SII realizó controles de cumplimiento tributario en terreno que permitieron detectar varios locales comerciales dedicados a la explotación de máquinas tragamonedas y juegos de apuestas. La cantidad de máquinas incautadas fue significativa, con un rango de entre 29 y 84 máquinas por local, evidenciando una operación a gran escala.
Según detalló el comunicado del servicio, los 12 querellados ejercen «en forma clandestina el giro de casino de juegos» sin haber cumplido con las exigencias legales en materia de impuestos:
- Omisión de Impuestos: No declararon ni pagaron el Impuesto al Valor Agregado (IVA) ni el Impuesto a la Renta asociados a esta actividad.
- Violación de la Ley de Casinos: Tampoco cumplieron con los impuestos específicos que establece la Ley 19.995, que regula los Casinos de Juego.
- Giros Falsos: El SII pudo verificar que los querellados registraban giros comerciales y de inicio de actividades distintos a los necesarios para el ejercicio legítimo de un casino de juegos.
Las Señales de la Clandestinidad
El carácter ilegal de las operaciones quedó manifiesto por las condiciones en que funcionaban los locales:
- Obstrucción a la Vista: Mantenían vidrios polarizados con el objetivo de evitar la fiscalización de la autoridad.
- Falta de Permisos: Carecen de patente municipal y no poseen la autorización necesaria de la Superintendencia de Casinos de Juego para operar en Chillán.
El SII también detectó diversas estrategias de evasión: algunos querellados simplemente no presentaron declaraciones mensuales de IVA e Impuesto a la Renta; otros declararon ingresos menores o pérdidas que no se condicen con la explotación de máquinas de juego; y un tercer grupo sí declaró impuestos, pero únicamente respecto al giro principal registrado, omitiendo deliberadamente los ingresos obtenidos a través de las máquinas de azar.
La operación no solo configura un ilícito tributario, sino que podría derivar en un delito penal, lo que subraya la gravedad de la actividad clandestina.
SOJ





