El Senado discute la Destitución del Supremo Antonio Ulloa en Plena Campaña Electoral. Riesgo de falta de Quorum

La Cámara Alta ha fijado el lunes 10 de noviembre como fecha crucial para votar la Acusación Constitucional contra el magistrado Antonio Ulloa, desafiando la lógica de la semana distrital en pleno fervor de campaña. La decisión de interrumpir las actividades proselitistas genera una alta tensión en Valparaíso, pues el riesgo de falta de quorum podría traducirse en la impunidad del juez.

Ulloa se encuentra en el ojo del huracán tras ser mantenido en su cargo por la Corte Suprema, a pesar de los cuestionamientos generados por su vínculo y conversaciones con el abogado Luis Hermosilla, imputado en el Caso Audios.

Notable Abandono de Deberes en la Mira

El libelo acusatorio, que fue aprobado con amplia mayoría en la Cámara de Diputados, imputa al magistrado un notable abandono de deberes. Los argumentos centrales son graves:

  • Haber incumplido el deber de reserva al supuestamente filtrar resoluciones confidenciales de una causa judicial.
  • Haber vulnerado su obligación de abstención e imparcialidad en decisiones donde existían posibles conflictos de interés.

El Senado sesionará en la mañana para escuchar la presentación de la acusación y la defensa de Ulloa, y la votación se realizará durante la tarde.

La Advertencia de la Baja Asistencia

El riesgo de una baja participación es innegable. La combinación del difícil traslado a Valparaíso y la alta dedicación de varios parlamentarios a la última etapa de sus campañas podría ser decisiva.

El diputado socialista Daniel Manouchehri, impulsor del libelo, encendió las alarmas en redes sociales:

«Ojo: en el Senado la jugada para salvar al juez Antonio Ulloa es no dar quorum. La acusación se vota el 10 de noviembre. Nadie en campaña va a votar en contra… pero sí pueden ‘enfermarse’».

A diferencia de la Cámara Baja, el Senado requiere 26 votos para destituir a Ulloa. Manouchehri advirtió que si la red de contactos del juez opera, la ausencia podría ser su salvación. Pese a las advertencias, el presidente del Senado, Manuel José Ossandón (RN), se mostró confiado en que habrá la asistencia necesaria. Sin embargo, la exigencia a los senadores de «votar de frente» resuena como un llamado a defender la probidad judicial por encima de las urgencias electorales.

SOJ