El Consagrado Linaje del Valle del Itata: 14 medallas. Doña Elita Lidera una Cosecha de Éxito en los Catad’Or 2025

El histórico Valle del Itata ha vuelto a grabar su nombre en el podio mundial. En la edición 2025 de los prestigiosos Catad’Or World Wine Awards —el certamen más importante de América Latina— el vino Doña Elita Cinsault 2022, de la productora Elia Fierro en Ránquil, conquistó la aclamada Medalla Gran Oro y el codiciado Trofeo al Mejor Vino Ancestral.

Este triunfo individual es el estandarte de un logro colectivo para la Región de Ñuble: otras 10 viñas familiares obtuvieron 14 Medallas de Oro, consolidando al Itata como la capital chilena del rescate de cepas patrimoniales.

La Fuerza de la Tradición Campesina

La hazaña del Itata no solo celebra la calidad, sino también el arraigo territorial y la resiliencia de los pequeños productores. Viñas como Trifulca, Cortez, El Guindo y Hermanos Díaz, entre otras, demostraron que la diversidad y el carácter único de la región pueden competir con los grandes referentes enológicos del mundo.

Elia Fierro, de Viña Doña Elita, personificó la emoción del reconocimiento:

“Este galardón premia todo el esfuerzo y el trabajo que hay detrás de cada botella. Yo misma hago el vino, lo reviso todos los días… Este premio tiene un valor inmenso porque refleja esa dedicación sin descanso”.

La Vitrina de la Agricultura Familiar

Desde INDAP Ñuble, el éxito fue visto como la confirmación del crecimiento sostenido de la vitivinicultura campesina. El director nacional (s) de la institución, César Rodríguez, destacó la elección de los productores por la excelencia.

“Los productores y productoras eligieron el camino más exigente: el de la calidad, la diferenciación y el compromiso profundo con su territorio. Desde INDAP, estamos plenamente comprometidos en seguir fortaleciendo este esfuerzo, que hoy recibe un merecido reconocimiento en una competencia internacional de la talla de Catad’Or”, afirmó Rodríguez.

El éxito de Ñuble se sumó a una fiesta nacional de la agricultura familiar campesina, donde 37 viñas, destilerías y sidrerías de nueve regiones de Chile (desde Tarapacá hasta Chiloé) acumularon 53 medallas, incluyendo logros notables como el Trofeo al Mejor Destilado Ancestral (Viña Melozal, Maule) y reconocimientos a sidras y licores con sello agroecológico de la Patagonia.

El Catad’Or 2025, que celebró sus 30 años con el respaldo de la OIV y VINOFED, reafirma que el trabajo colectivo, la identidad y la colaboración territorial son la clave para competir en la élite vitivinícola global.
SOJ