Un grupo de productores de la provincia de Arauco ha completado exitosamente la certificación de su producción de semilla de papa, un proceso clave que busca asegurar la calidad genética y fitosanitaria del cultivo. Esta certificación, liderada por el Servicio Agrícola y Ganadero (SAG), aprovecha la condición única de la provincia como área libre de enfermedades cuarentenarias de la papa.
El Director Regional del SAG, Roberto Ferrada, visitó el predio de Víctor Antileo Saavedra, en el sector Sara de Lebu (Los Álamos), para supervisar la etapa final del proceso. Este año, 22 productores de la provincia participaron en el programa de Certificación Varietal de Semillas, un aumento de nueve respecto a la temporada anterior, lo que refleja el creciente interés por la tecnificación y calidad.
El «Plus» de la Condición Fitosanitaria
El directivo del SAG destacó que la certificación garantiza la identidad varietal y pureza de la semilla, lo que se traduce directamente en un mejor rendimiento económico para los agricultores.

“La provincia de Arauco se encuentra libre de enfermedades cuarentenarias de la papa, lo que permite producir material genético para vender a otros productores de la región y del país. Esta condición fitosanitaria es un plus, ya que contar con material de mejor calidad les permite aumentar los rendimientos y obtener mayores ingresos económicos”, enfatizó Roberto Ferrada.
Esta área, junto con el territorio desde La Araucanía al sur, está exenta de plagas devastadoras como el nemátodo dorado, el carbón de la papa y la marchitez bacteriana. Para proteger esta condición, el SAG mantiene una estricta vigilancia a través de prospecciones y fiscalizaciones.
Beneficios Directos para la Agricultura Familiar Campesina
Víctor Antileo, productor de semilla de papa, relató su experiencia, que ya suma seis años trabajando con material certificado: “Para mí ha sido una experiencia importante, ya que yo buscaba mejorar mi semilla, llegué al proceso de certificación, lo que me permitió mejorar mis rendimientos, y resultados económicos”.
Enrique González, coordinador del Programa PRODESAL – INDAP de Los Álamos, resaltó la importancia estratégica de la provincia, considerada el límite norte para la producción de semilla certificada.
La comuna busca aumentar su superficie sembrada, que actualmente suma $7.5$ hectáreas con dos variedades de papa, con resultados sobresalientes en la comercialización reciente que han beneficiado a los pequeños productores de la agricultura familiar campesina.
El proceso de certificación, que es de carácter voluntario, exige a los agricultores la inscripción en el Registro Nacional de Productores, el apoyo de un ingeniero agrónomo asesor validado por el SAG, la inspección de los semilleros en período de floración y un análisis de laboratorio posterior a la cosecha.
SOJ





