El proyecto de traslado del Centro de Cumplimiento Penitenciario de Chillán está tomando forma. Las autoridades han puesto la mirada en un nuevo emplazamiento que busca no solo modernizar la infraestructura carcelaria, sino también liberar el céntrico terreno que actualmente ocupa el penal. El sitio elegido para el futuro complejo es el Fundo Quilmo, una propiedad fiscal en la Región de Ñuble.
Una solución de amplio consenso
El ministro de Bienes Nacionales, Francisco Figueroa, fue claro al reiterar que «la cárcel tiene que salir del centro de Chillán». Esta es una «necesidad ineludible». La propuesta busca optimizar el uso de los terrenos fiscales, especialmente considerando que el Fundo Quilmo, si bien está destinado al Regimiento Nº9 de Chillán, tiene una extensión de más de 380 hectáreas. De estas, el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos solo necesitaría 55 para construir el nuevo penal.
Según el diario Crónica de Chillán, el proyecto contempla una capacidad para 2.320 reos. Para concretarlo, el ministro Figueroa ha señalado que se trabajará con el Ejército para «hacer una exclusión de una porción de esa destinación, sin necesidad de trasladar el regimiento». Ambas partes ya han manifestado su disposición para avanzar en esta coordinación.
Respondiendo a una necesidad regional
El traslado de la cárcel es un tema de seguridad y bienestar, tanto para la población como para los propios internos y gendarmes. El gobernador de Ñuble, Óscar Crisóstomo, respaldó la iniciativa, destacando que «hoy vemos una disposición clara y efectiva para poder hacer el traslado de la cárcel y cerrar finalmente una larga discusión». Además, solicitó que el actual recinto penitenciario sea transformado en un centro cívico para la capital regional.
El director del Consejo de Políticas de Infraestructura, Carlos Zeppelin, explicó que la región de Ñuble opera con una significativa sobrepoblación carcelaria, alcanzando un índice de ocupación del 116% en 2021. La viabilidad del terreno de Quilmo, sumada al apoyo de las autoridades regionales, crea una «oportunidad política que hay que aprovechar».
Acelerando el proceso de construcción
Este proyecto, denominado «Centro Penitenciario Regional Ñuble», forma parte de un Plan Maestro de Infraestructura Penitenciaria a nivel nacional. Sin embargo, para agilizar su ejecución y la de otros 10 proyectos en estudio, se está tramitando un proyecto de ley en el Congreso. La iniciativa, que ya fue aprobada por la Sala del Senado, busca reducir los plazos y trámites de construcción de penales en 36 meses, lo que aceleraría significativamente la materialización del nuevo penal en Chillán.





