Banco Central de Chile Recorta Tasa de Interés a 4,75% en un Escenario de Incertidumbre Global y Estabilidad Local


En su última reunión de política monetaria de julio, el Banco Central de Chile (BCCh) decidió de forma unánime reducir la Tasa de Política Monetaria (TPM) en 25 puntos base, situándola en 4,75%. Esta medida se alinea con las expectativas tanto del mercado como las propias, reflejando una postura expansiva en un contexto económico complejo.


Panorama Internacional: Aranceles, Resiliencia y la Reserva Federal

A nivel global, la incertidumbre arancelaria persiste, aunque se han observado avances marginales en acuerdos comerciales clave de Estados Unidos, como los sellados con Japón y la Unión Europea. No obstante, el reciente anuncio de aranceles del 50% para el cobre ha generado atención, si bien su impacto en las exportaciones chilenas se proyecta parcial, dado que representan un bajo porcentaje del total.

Mientras tanto, la actividad económica en Estados Unidos ha mostrado notable resiliencia. La inflación en ese país ha comenzado a internalizar el alza de tarifas de manera parcial, con la posibilidad de que este efecto se intensifique en los próximos meses. Este escenario podría llevar a la Reserva Federal de EE.UU. a adoptar una postura más conservadora, implementando futuros recortes de tasas con mayor gradualidad. Como consecuencia, el peso chileno se ha depreciado frente al dólar, una tendencia que se observa de forma generalizada en otras monedas y que, por su naturaleza multilateral, tendría efectos acotados en la inflación local.


Escenario Doméstico: Crecimiento Cercano al Potencial y Perspectivas de Inflación

En el ámbito local, la actividad económica chilena mantiene un crecimiento cercano a su potencial, beneficiándose aún del dinamismo del sector externo. Sin embargo, algunos indicadores complementarios, como el crecimiento de las colocaciones bancarias y los datos administrativos del mercado laboral, sugieren un menor dinamismo interno.

Respecto a la inflación, junio registró una sorpresa negativa. No obstante, se anticipa que los próximos meses muestren registros más altos, lo que llevaría a la inflación a cerrar el año en 4,0%. Se proyecta una convergencia hacia el 3,0% en los primeros meses de 2026, una vez que se disipen los efectos del ajuste en las tarifas de electricidad. Las expectativas de inflación a mediano plazo se mantienen ancladas en torno a la meta del 3,0%.

Considerando el tono expansivo del reciente comunicado del BCCh, se estima que existen las condiciones propicias para que las autoridades monetarias realicen un nuevo recorte de 25 puntos base en la TPM en la próxima reunión de septiembre, llevándola a un nivel de 4,5%.

SOJ