Un reciente estudio global, el «Monitor de Inteligencia Artificial 2025» de Ipsos, ha revelado la compleja relación de los chilenos con la Inteligencia Artificial (IA). El informe, que encuestó a más de 23.000 personas en 30 países, incluyendo Chile, destaca que, si bien hay un alto nivel de autopercepción de conocimiento sobre la IA y un optimismo sobre sus beneficios, también persiste un notable nerviosismo.
Alto Conocimiento y Notable Nerviosismo
El estudio muestra que la percepción de conocimiento sobre la IA ha crecido exponencialmente. A nivel global, el 67% de los encuestados considera tener una buena comprensión de esta tecnología. Chile supera este promedio, con un 75% de la población declarando tener conocimiento sobre IA, y solo un 18% manifestando desconocimiento.
Sin embargo, esta familiaridad no se traduce en una ausencia de aprensión. El 60% de los chilenos se siente «nervioso» ante productos y servicios que utilizan IA, liderando este sentimiento en Latinoamérica y superando a países como Colombia (56%), México (54%) y Argentina (46%). A pesar de este nerviosismo, casi dos de cada tres chilenos (63%) creen que los productos y servicios con IA ofrecen más beneficios que inconvenientes, cifra que supera en 7 puntos porcentuales el promedio global (56%).
Esta dualidad es analizada por Nicolás Fritis, CEO de Ipsos Chile: «La rápida adopción que ha tenido la inteligencia artificial en el mundo, considerando que se masificó su uso hace tan sólo tres años, está generando sentimientos encontrados en muchos lugares. Chile es un claro ejemplo, ya que son más los que piensan que la IA es beneficiosa y les entusiasma, pero también la proporción de personas que sienten nerviosismo al respecto es mayoritaria, e incluso superior. Nos gusta, pero nos asusta». Fritis añade que «la mayoría cree que la tecnología es necesaria para resolver muchos de los problemas del mundo, pero así mismo también sienten que el progreso tecnológico podría estar ‘destruyendo nuestras vidas'».

En contraste con la cautela chilena, países de Asia-Pacífico como Indonesia (85%), Tailandia (78%) y Singapur (73%) lideran la clasificación en entusiasmo por la IA. En el otro extremo, Canadá muestra mayor escepticismo, con solo un 40% de acuerdo en que la IA ofrece más beneficios que inconvenientes.
Confianza en la Regulación y Percepción de Sesgos
La última edición del Monitor de IA de Ipsos incorporó una pregunta sobre la obligatoriedad de revelar el uso de IA en productos, la cual obtuvo el mayor nivel de aprobación del estudio: un 79% global. En Chile, el 83% de los encuestados considera que los proveedores deben transparentar esta información, posicionándose en el sexto lugar mundial.
Respecto a la percepción de sesgos entre la IA y los seres humanos, el estudio global revela mayor confianza en la tecnología. Un 54% a nivel mundial confía en que la IA no muestra prejuicios, mientras que solo el 46% confía en la imparcialidad de las personas. En Chile, esta confianza en la IA es aún mayor, alcanzando un 63% (9 pp. sobre el promedio global), mientras que la opinión sobre las personas se mantiene en línea con el 47% global. Suecia (58%) y Países Bajos (57%) muestran la mayor desconfianza en la IA por posible discriminación.
En cuanto al rol institucional, un 67% de los chilenos confía en el gobierno para regular la IA de manera responsable, ocupando el quinto lugar entre los 30 países, solo superado por naciones de Asia Pacífico. Además, la mitad de los chilenos (50%) cree que las empresas que usan IA protegerán sus datos personales, un aumento de 7 puntos porcentuales respecto a 2024. Fritis explica esta tendencia: «Es una respuesta bien a lo chileno, cuando hay algo que nos genera cierto nerviosismo, ponemos nuestras expectativas en que el estado haga lo suyo y dicte alguna forma de ley o regulación que proteja a las personas”.
Impacto Laboral y Preferencia Humana
Las opiniones sobre el impacto de la IA en el mercado laboral están divididas. A nivel global, el 36% de los encuestados cree que es «muy probable o algo probable» que la IA reemplace su trabajo actual en los próximos cinco años, cifra que en Chile es del 34%. Respecto a si la IA mejorará o empeorará el mercado laboral en Chile a tres o cinco años, ambas opciones obtuvieron un 35%, mientras que un 27% cree que se mantendrá igual.
En el ámbito personal y laboral, el 38% global espera una influencia positiva de la IA en su trabajo a mediano plazo, mientras que en Chile, el 44% es optimista, el 36% tiene percepciones neutras y el 17% negativas.
Desde la perspectiva del consumidor, persiste una preferencia transversal por los productos y servicios creados por humanos, a pesar de un alto acuerdo en que muchas funciones serán eventualmente realizadas por IA. Por ejemplo, el 77% de los chilenos prefiere que noticias o artículos sean creados por humanos, pero el mismo porcentaje (77%) estima que es probable que la redacción de noticias sea realizada principalmente por IA. Similar patrón se observa en publicidad: el 64% prefiere anuncios creados por humanos, pero el 83% cree que la IA se encargará de la creación de contenido publicitario de marca.
Nicolás Fritis concluye que esta edición del Monitor de IA «profundiza en ciertas paradojas que se producen cuando la tecnología avanza más rápido que la adaptación de nuestra sociedad y nosotros mismos. Ante el frenético desarrollo de la IA en muchas industrias, las personas todavía no se acostumbran a usar o consumir algo con inteligencia artificial, aunque estiman que más temprano que tarde así será. El toque humano sigue siendo importante y muy valorado en muchos espacios del que hacer. Será importante entender cómo transparentar y balancear lo que hace la IA y dónde está ese toque humano que las personas valoran”.
SOJ





