Un ataque israelí a la Iglesia de la Sagrada Familia, la única parroquia católica en la devastada Franja de Gaza, ha desatado una ola de condenas de líderes políticos y religiosos de todo el mundo. El incidente, que ha dejado al menos tres muertos y nueve heridos, incluyendo al párroco argentino Gabriel Romanelli, ha reavivado los llamados a un cese al fuego inmediato en la región.
Voces de Condena Desde Europa y el Vaticano
La primera ministra italiana, Giorgia Meloni, calificó el ataque como «inaceptable». «Los ataques contra la población civil que Israel viene demostrando desde hace meses son inaceptables. Ninguna acción militar puede justificar tal actitud», declaró la líder italiana, expresando una postura firme ante la escalada de violencia.
Desde Francia, el canciller Jean-Noël Barrot condenó el bombardeo como «inadmisible», subrayando que la iglesia se encuentra «bajo la protección histórica de Francia». Barrot compartió en la red social X su «emoción y solidaridad» con el Patriarca Latino de Jerusalén, y enfatizó: «Estos ataques son intolerables, es hora de que cese la masacre en Gaza».
El Papa León XIV fue una de las primeras voces en lamentar el bombardeo, reiterando su llamado a un «cese el fuego inmediato» en Gaza para evitar más derramamiento de sangre. En un telegrama firmado por el cardenal secretario de Estado Pietro Parolin, el Pontífice expresó su «profunda esperanza» de que se logre «diálogo, reconciliación y paz duradera en la región». El párroco Gabriel Romanelli, herido en el ataque, fue atendido de inmediato en el hospital local Al-Ahli de Gaza City.
Sumándose a estos llamados, el cardenal Vincent Nichols, arzobispo de Westminster y líder de los católicos de Inglaterra y Gales, condenó el «terrible ataque» y expresó su solidaridad con el padre Romanelli y con las personas que se refugiaban en el recinto, tanto cristianos como musulmanes. «Durante 20 meses, la iglesia de la Sagrada Familia ha logrado ser un lugar de refugio y apoyo espiritual en medio de los horrores de la guerra, alimentando y protegiendo a cientos de personas».
Preocupación y Exigencias desde América Latina
En América, Argentina también expresó su profunda preocupación por el ataque, haciendo hincapié en la nacionalidad de su párroco, Gabriel Romanelli. A través de un comunicado oficial, la Cancillería argentina, bajo la administración de Javier Milei, manifestó haber transmitido «su preocupación a las autoridades del Estado de Israel y confió en que se brindará la asistencia necesaria al padre Romanelli y a la comunidad afectada».
El gobierno argentino reiteró su llamado al «pronto restablecimiento de las condiciones que permitan la paz y la seguridad en la región», reafirmando su «compromiso con la protección de los lugares de culto, el personal religioso y el respeto a la libertad de religión».
Disculpas y Compromiso de Investigación por Parte de Israel
Por su parte, el Ministerio de Asuntos Exteriores israelí ha emitido una disculpa oficial por el ataque. «Israel expresa su profundo pesar por los daños causados a la iglesia de la Sagrada Familia en la ciudad de Gaza y por cualquier víctima civil», afirmó el ministerio en una publicación en redes sociales. Asimismo, aseguró que se está llevando a cabo una investigación sobre el incidente y reiteró que «Israel nunca ataca iglesias ni lugares religiosos».
La comunidad internacional espera que esta investigación arroje luz sobre lo sucedido y que se tomen las medidas necesarias para garantizar la seguridad de los civiles y los lugares de culto en la Franja de Gaza.
SOJ





