La Sombra de Trump en BRICS: La Advertencia Arancelaria Aviva el Fuego de la Crítica Política a la Presencia de Boric en el Bloque

La participación del Presidente Gabriel Boric como invitado en la cumbre BRICS, que ya generaba un torbellino de cuestionamientos en la política chilena, se ha visto aún más complicada por una directa amenaza del presidente estadounidense, Donald Trump. Su advertencia de imponer un arancel adicional del 10% a los países que se «alineen» con las políticas del bloque emergente ha profundizado las críticas, pese a los esfuerzos del canciller Alberto Van Klaveren por desmarcar a Chile de la alusión.

Aunque el ministro Van Klaveren aseguró que la declaración de Trump «no es una referencia específica a Chile» y que la política exterior chilena es «independiente y soberana», la oposición ha capitalizado la inquietud, redoblando sus advertencias sobre los riesgos de la presencia de Chile en este foro.

Alarma en la Oposición: Riesgos Económicos y de Alineamiento Ideológico

Desde la Cámara de Diputados, Henry Leal, jefe de bancada de la UDI, junto a su par Cristhian Moreira, integrante de la comisión de Relaciones Exteriores, reiteraron su preocupación al Mandatario. Argumentaron que la participación en BRICS «no le va a aportar nada a Chile, sino todo lo contrario, es un riesgo demasiado grande para el país».

Los legisladores no midieron las palabras al advertir sobre una «peligrosa disyuntiva ante la declaración del Presidente Donald Trump de aumentar los aranceles a los países que se alineen con ese grupo». Acusaron que el «ego de Boric está superando los intereses del país y que su visión personal supera de manera peligrosa los intereses chilenos». La UDI fue más allá, sentenciando que «miles de fuentes de trabajo y la propia supervivencia de las pymes estarán en peligro con un alza de aranceles por parte de Estados Unidos y, de llevarse a cabo esta alza arancelaria, el único responsable será el Presidente Boric, quien deberá hacerse responsable del eventual debacle de dichos sectores económicos».

En la misma línea, el diputado Diego Schalper (RN) criticó la «lamentable obsesión del Presidente Boric de asistir a espacios que pueden ser contradictorios con los intereses permanentes de Chile». Para Schalper, «el amiguismo con el Presidente Lula no puede arrastrar al país a posiciones que lo puedan perjudicar». Además, lanzó una dura crítica al Mandatario, sugiriendo que los destinatarios de estos mensajes tienen claro que «el presidente Boric va de salida y, por lo tanto, ponderan sus acciones desde ese prisma, desde un Presidente que va de salida y, por lo tanto, tienen claro que una cosa es lo que está el Presidente Boric y otra cosa muy distinta es lo que está el resto del país y, especialmente, los intereses permanentes de Chile».

Por su parte, el senador Rojo Edwards (Ind.) elevó el tono de la advertencia, señalando que «alinearse políticamente con bloques geopolíticos que actúan en contra de las democracias liberales que defienden los derechos humanos no es gratis». Edwards sentenció que «Chile no puede darse el lujo ideológico de enviar estas señales ambiguas respecto a quienes han sido siempre nuestros aliados en el mundo. Y por eso, es muy probable que tengamos represalias de países amigos». El senador concluyó exigiendo «claridad y responsabilidad en la política exterior» y que «el Presidente no debe seguir dándose gustos personales ni ideológicos».

La presencia del Presidente Boric en la cumbre BRICS, que buscaba estrechar lazos con economías emergentes, se ha transformado así en un flanco abierto para la oposición, que ve en la amenaza arancelaria de Trump una confirmación de sus peores temores sobre las implicancias de un alineamiento que, a su juicio, podría poner en riesgo los intereses económicos y diplomáticos de Chile.

SOJ