Con el telón de junio ya cerrado, las proyecciones de los analistas económicos se consolidan: Chile habría experimentado una caída en el Índice de Precios al Consumidor (IPC) durante el mes pasado. La tasa será dada a conocer el martes próximo. Lo que a principios de junio se manejaba como una posible baja de entre 0,1% y 0,3%, hoy se inclina por el rango más optimista: una disminución del -0,3%, arrastrando consigo una reducción similar en el valor de la Unidad de Fomento (UF). De confirmarse, esta cifra moderaría la medición anual de la inflación del 4,4% al 4,3%.
Esta proyección, sin embargo, se desmarca de otras estimaciones. El análisis de Scotiabank, por ejemplo, contrasta con el -0,24% implícito en los forwards, y con lo plasmado en la Encuesta de Expectativas Económicas, que vaticinaba un 0% mensual. Incluso la Encuesta de Operadores Financieros, con su -0,2% mensual, se queda corta frente a este pronóstico más optimista.
Si las expectativas se cumplen, el -0,3% también representaría una sorpresa para el propio Banco Central. Su Informe de Política Monetaria (IPoM) de junio había proyectado una inflación de -0,15% para el sexto mes del año, lo que significaría que la realidad superaría las previsiones de contención de precios.
Vestuario y Calzado Impulsan la Caída, Alimentos se Mantienen Estables
Al desglosar las divisiones que contribuirían a este descenso, los analistas apuntan principalmente a Vestuario y Calzado junto con Equipamiento para el Hogar. Ambos sectores mostraron una amplia gama de productos con precios a la baja, un efecto directo del evento Cyber de principios de junio. Se estima que esta influencia restaría cerca de 0,23 puntos porcentuales al IPC total.
En contraste, la división de Alimentos no tendría una incidencia significativa en el resultado final. Aunque los precios de las frutas y verduras frescas exhibirían caídas, se compensarían con alzas detectadas en algunas carnes, productos lácteos y un nuevo encarecimiento de los huevos. Adicionalmente, los expertos anticipan una reversión parcial del aumento de precios observado en mayo en bebidas gaseosas y agua embotellada.
¿Qué Pasa con el Alza de la Luz en Julio?
Un factor clave que podría influir en el panorama inflacionario es la postergación del esperado aumento en las tarifas eléctricas. El análisis señala que la Contraloría aún no ha tomado razón del decreto de ajuste tarifario que incrementaría el precio de la electricidad en torno a un 7% en promedio. El ministro de Energía ya había aclarado que este ajuste se concretaría en el segundo semestre, y de hecho, algunas de las principales empresas distribuidoras no han incluido el alza en sus tarifas de julio.
No obstante, la incertidumbre persiste. La metodología del INE establece que la fecha de corte para valorar el servicio es hasta el día 15 del mes, lo que significa que el alza aún no puede descartarse por completo para julio. De no concretarse este aumento, el IPC de julio podría ubicarse «marcadamente por debajo» del 0,66% mensual implícito en los forwards. A esto se sumaría una posible incidencia negativa de los precios de las gasolinas, lo que llevaría el IPC de ese mes «más cerca de sus promedios históricos», incluso revirtiendo las bajas de precios de bienes proyectadas para junio.
SOJ





