Penco Lidera la Batalla contra el Robo de Cables de Cobre: Municipio Instala Redes de Aluminio para Proteger el Alumbrado Público

Frente a la creciente epidemia de robo de cables que azota la Región del Biobío, la Municipalidad de Penco ha dado un paso audaz y estratégico. La comuna ha iniciado un plan piloto pionero para renovar su red de alumbrado público, reemplazando el codiciado cobre por aluminio, un material que, si bien garantiza la funcionalidad eléctrica, carece de atractivo para el mercado ilegal, prometiendo así una solución efectiva y disuasoria frente a millonarias pérdidas y el aumento de la inseguridad.

La Estrategia Innovadora: Desactivando el Incentivo delictual

Con más de 900 metros de cable ya instalados en calle Freire, el municipio de Penco ha puesto en marcha un cambio tecnológico que busca cortar de raíz el problema. La esencia del proyecto es simple pero brillante: el aluminio, al no tener valor de reventa en el comercio informal de chatarra, elimina el incentivo económico que impulsa a los delincuentes a perpetrar estos robos.

El alcalde de Penco, Rodrigo Vera, sostuvo que la trascendencia de esta medida: “El municipio comenzó el trabajo de recambio de cableado para alumbrado público a tecnología de aluminio. Reemplazando el cobre, este cambio obedece a la seguridad de robo de cables, puesto que solo en el Bypass sufrimos una pérdida de 3.000 metros evaluados en más de 36 millones de pesos. Este nuevo material no tiene valor de reventa y evitará su pérdida”.

El edil también destacó las ventajas operativas del nuevo material: “Ya comenzamos el trabajo en calle Freire con más de 900 metros de cable de alumbrado para luminarias públicas, lo que significa el inicio de un recambio general en diversos puntos de nuestra comuna. El aluminio ofrece una buena relación de conductividad y precio que el cobre. Por lo tanto, es una buena alternativa al cobre para redes eléctricas y que incluye líneas aéreas de transmisión de energía”.

Una Escalada Preocupante: El Costo del Robo de Cobre en el Biobío

La necesidad de esta acción es apremiante. En 2023, las empresas eléctricas de la región reportaron un escalofriante incremento del 143% en este delito, con más de 133.000 metros de cable sustraídos solo en el Biobío. La situación no ha mejorado en 2025: los primeros meses del año ya registran más de 54.000 metros robados en la región, provocando no solo apagones recurrentes y cuantiosos gastos en reposición, sino también un aumento palpable en la percepción de inseguridad ciudadana.

Beneficios Tangibles: Ahorro y Mayor Seguridad Urbana

El uso de cableado de aluminio representa un giro estratégico no solo en lo económico, sino también en la seguridad pública. Mientras el metro de cable de cobre nuevo triplica el valor del aluminio, el cambio se traduce en un ahorro inicial superior al 50% por metro instalado. Aunque el aluminio requiere una sección mayor para igualar la conductividad del cobre, su menor peso facilita una instalación más simple, reduciendo la necesidad de soportes y, por ende, los costos operacionales.

La clave, sin embargo, radica en el valor de reventa: el cobre, que en el mercado informal chileno se cotiza entre $5.000 y $7.000 por kilo, es un objetivo lucrativo para el hampa. El aluminio, en cambio, es prácticamente ignorado en las chatarrerías. Esta diferencia abismal disminuye drásticamente el incentivo delictual, generando beneficios directos para las comunidades: menos robos, menos interrupciones de servicio, menor gasto en reposiciones y una mayor sensación de seguridad en los barrios afectados.

Una Estrategia Integral de Prevención y Coordinación Policial

Desde la Dirección de Seguridad Pública de Penco, su titular, Matías Aguayo, destacó que esta iniciativa se enmarca en un plan preventivo integral, ejecutado en estrecha coordinación con Carabineros. “Esto consiste en tomar las medidas preventivas para evitar, uno, evitar el robo de cable que genera incivilidad en distintos puntos de la comuna cuando se ha producido este tipo de hechos delictuales, en donde además genera las condiciones propicias para que se cometa otro tipo de ilícito. Además, a través de esta medida preventiva, estamos generando también una acción concreta para evitar la reducción del cableado eléctrico de cobre que normalmente es vendido y reducido en las chatarrerías”, señaló Aguayo.

El funcionario enfatizó que el objetivo es mantener la sensación de seguridad, trabajando de la mano con Carabineros para «focalizar en los sectores donde se han producido este tipo de situaciones y además focalizando nuestros servicios con nuestros móviles de seguridad, con patrullajes preventivos y patrullajes focalizados para evitar este tipo de situaciones”.

El plan piloto de Penco, con su enfoque innovador y sus beneficios tangibles, se alinea con experiencias similares desarrolladas en otras comunas del país y podría convertirse en un referente clave para toda la Región del Biobío en la lucha contra un delito que impacta directamente la calidad de vida de sus habitantes.

SOJ