El sector privado chileno ha dado un paso fundamental hacia una economía más armónica con la naturaleza. Con una notable concurrencia de sus principales exponentes, se celebró la primera reunión del Comité Ejecutivo Empresarial del Plan de Acción Empresarial en Biodiversidad, marcando un hito crucial para la implementación efectiva de esta ambiciosa hoja de ruta. Este plan busca movilizar al sector productivo nacional hacia un futuro «positivo para la naturaleza».
La Convocatoria Histórica: 17 Líderes por la Biodiversidad
La jornada, que tuvo lugar en la sede Santiago de la Universidad de Concepción, reunió a 17 empresas líderes en sus respectivos rubros, demostrando un compromiso tangible con la conservación y restauración de la diversidad biológica del país. Entre las compañías que dijeron presente se encuentran nombres de peso como Aguas Andinas, Arauco, AngloAmerican Chile, Grupo CAP, CMPC, Colbún, Conexión Kimal-Lo Aguirre, Copec, Iansa, Innergex, Kyocera, Nutrisco, SQM Litio, Statkraft, Syngenta, UNACEM y VSPT Wine Group.
Durante el encuentro, no solo se consolidó la adhesión de nuevas empresas al plan —ampliando así la red de actores comprometidos—, sino que también se sentaron las bases de una gobernanza esencial para garantizar una coordinación efectiva entre el ámbito público y privado en este trascendental proceso.
Un Plan Colaborativo con Visión a 2030
El Plan de Acción Empresarial en Biodiversidad es el resultado de un meticuloso proceso colaborativo que se gestó entre marzo y noviembre de 2024. Liderado por el Ministerio del Medio Ambiente, y con el apoyo estratégico del Fondo Mundial para el Medio Ambiente (GEF), Conservation International y Business for Nature, su propósito central es claro: movilizar al sector empresarial chileno para reducir sus impactos sobre la naturaleza y, al mismo tiempo, alinearse con los compromisos internacionales establecidos en el ambicioso Marco Mundial de Biodiversidad de Kunming-Montreal (GBF).
Su diseño contempla cuatro ejes estratégicos temáticos, 25 líneas de acción y 30 actividades a ser desarrolladas de aquí a 2030. De estas, un prometedor grupo de nueve iniciativas comenzará su ejecución este mismo año 2025. Entre las acciones destacadas para el período inmediato se incluye el fortalecimiento de capacidades empresariales, la generación de métricas precisas para evaluar impactos y dependencias, y la crucial adaptación de estándares internacionales como el TNFD (Taskforce on Nature-related Financial Disclosures) y SBTN (Science Based Targets Network) al contexto particular del empresariado chileno.
El Rol Protagonico del Sector Privado: De Mitigador a Actor Clave
“La conformación de este Comité Ejecutivo marca un hito en el proceso de implementación del plan. Las empresas no solo están llamadas a mitigar sus impactos, sino también a convertirse en actores clave en la protección y recuperación de los ecosistemas”, enfatizó la jefa de proyectos de Acción Empresas y líder del plan, subrayando el cambio de paradigma que se busca instaurar.
La participación activa y comprometida del sector empresarial es, sin duda, la piedra angular para alcanzar las ambiciosas metas globales de biodiversidad. Este esfuerzo conjunto no solo permitirá a Chile cumplir con sus responsabilidades medioambientales, sino que continuará posicionando al país como un referente a nivel regional en el impulso de una economía que valora, respeta y opera dentro de los límites de la naturaleza. Es una invitación a construir un futuro donde el desarrollo económico y la salud de nuestros ecosistemas avancen de la mano.
SOJ





