El escrutinio judicial sobre la diputada Karol Cariola (PC) se intensifica. Tras la investigación liderada por el fiscal regional de Coquimbo, Patricio Cooper, en el caso vinculado a empresarios chinos, han surgido nuevos antecedentes que han desencadenado la apertura de una nueva causa penal en su contra, esta vez remitida a la Fiscalía Regional de Valparaíso. Las nuevas pesquisas apuntan a un presunto patrón de la parlamentaria de solicitar favores a jefes comunales para solucionar inconvenientes personales o de terceros.
De Coquimbo a Valparaíso: Un Expediente en Movimiento
Según confirmaron fuentes del ente persecutor regional a Emol, la causa fue «remitida el día de hoy desde la Fiscalía Regional de Coquimbo, la que será asignada a la Unidad Regional Anticorrupción» en Valparaíso. Este traspaso se produce a raíz de la revisión de las conversaciones contenidas en el teléfono que le fue incautado a la diputada, el mismo dispositivo que arrojó información sobre supuestos favores pedidos al exalcalde de Independencia, Gonzalo Durán, en relación con multas de tránsito, según consignó La Tercera.
Ahora, un nuevo episodio se suma a la lista de incidentes. Los antecedentes revelan que la acción de la parlamentaria se habría replicado con otros jefes comunales. El caso más reciente apunta al exalcalde de Casablanca, Francisco Riquelme (FA), quien actualmente se desempeña como director regional del Servicio Nacional de Discapacidad en Tarapacá.
La Conexión Casablanca: Una Licencia en Juego y un Mensaje Revelador
El expediente judicial detalla un particular intercambio ocurrido el 27 de septiembre de 2022. Cariola, enfrentando la suspensión de su licencia de conducir, se habría contactado con Riquelme mientras se encontraba en el Juzgado de Policía Local de Casablanca. A las 09:34 de la mañana, la militante comunista envió un mensaje a Riquelme:
«Estoy en el Juzgado de policía local de Casablanca. Xq me suspendieron la licencia por 45 días. Vine antes a pagar el parte y quiero y quiero hablar con el magistrado, pero la persona que está en la ventanilla no me quiere permitir hablar con el juez», escribió Cariola, buscando una intervención.
Según los registros, el entonces alcalde le habría solicitado que contactara a su secretaria, Patricia Cuadros: «Acérquese al mesón del juzgado, ella es la secretaria», le indicó a la diputada. Horas más tarde, Riquelme habría consultado a Cariola sobre el desenlace del trámite, a lo que la parlamentaria habría respondido: «Me fue bien, dentro de lo malo de la situación. Le agradezco mucho su gestión».
La Fiscalía Actúa: Diligencias y un «Modus Operandi»
Frente a estos nuevos indicios, el fiscal Cooper ha instruido diligencias clave. Ha solicitado al jefe de la Brigada Anticorrupción de la PDI tomar declaración en calidad de testigo al propio Francisco Riquelme, así como entrevistar a Patricia Cuadros, también en calidad de testigo. Además, se ha ordenado concurrir al Juzgado de Policía Local de Casablanca para recabar todos los antecedentes relacionados con la infracción de tránsito de la diputada Cariola.
A raíz de esta información, el fiscal Cooper habría determinado la apertura de una nueva causa contra la parlamentaria. El pasado 10 de junio, se remitió una copia de los antecedentes a la fiscal regional de Valparaíso, Claudia Perivancich, considerando que los hechos habrían ocurrido en esa zona geográfica.
Junto con la carpeta digital, el fiscal Cooper habría señalado que las acciones de la diputada Cariola obedecen a un «modus operandi», que consiste en la «solicitud de favores a autoridades, en este caso municipales, en favor propio o de terceros». Esta nueva arista judicial añade presión sobre la figura de la diputada Cariola, quien ahora deberá enfrentar investigaciones en dos frentes judiciales por hechos relacionados con presuntas influencias indebidas.





