La escalada de hostilidades entre Israel e Irán ha tomado un giro dramático este viernes, con una segunda ola de ataques israelíes que golpearon la República Islámica en respuesta a la reciente ofensiva iraní con drones. Esta nueva agresión no solo intensifica el conflicto geopolítico, sino que también ha generado un terremoto en los mercados financieros y de materias primas a nivel mundial.
Apenas al mediodía local, mientras Israel aún repelía una contraofensiva de más de 100 drones iraníes, se confirmó una nueva serie de bombardeos israelíes, apuntando, según informes, a instalaciones nucleares de Irán. La noticia desató de inmediato la alarma económica global.
El petróleo, termómetro habitual de la estabilidad geopolítica, se disparó. El barril de crudo Brent para entrega en agosto experimentó un alza del 7.2%, alcanzando los US$74.4 en el mercado de futuros de Londres. Simultáneamente, el West Texas Intermediate (WTI), referente en Estados Unidos, escaló un 5.22%, situándose en US$71.59. Este repunte del crudo es el más significativo desde la invasión rusa de Ucrania en febrero de 2022, reflejando el temor de los analistas a que una escalada en Oriente Medio pueda interrumpir los cruciales suministros de «oro negro».
La incertidumbre se extendió rápidamente a las bolsas internacionales. Las bolsas europeas abrieron la sesión con caídas superiores al 1%, lideradas por la bolsa española, que descendió un 1.81%. Milán retrocedió 1.48%, Fráncfort 1.38%, París 1.12% y Londres 0.57%. El índice Euro Stoxx50, que agrupa a las mayores capitalizadas de Europa, cedió 1.41%.
El euro también sintió el impacto, depreciándose un 0.40% hasta las 1.154 unidades frente al dólar, después de haber superado ayer los 1.16 dólares. En contraste, activos considerados refugio en tiempos de crisis vieron su valor incrementarse: el oro subió un 0.97%, llevando el precio de la onza a US$3,418.
En los mercados asiáticos, la respuesta fue similar. El principal indicador de la Bolsa de Tokio, el Nikkei, cayó un 0.89%. La Bolsa de Shanghái perdió un 0.75% y el parqué de Shenzhen un 1.1%. El Hang Seng, en Hong Kong, también registró una baja del 0.8% minutos antes del cierre. Sorprendentemente, Wall Street había cerrado la jornada previa en verde, impulsado por datos de inflación mejores de lo esperado y un notable alza del 13% en los resultados trimestrales de Oracle, aunque esta tendencia podría revertirse con la nueva situación geopolítica.
En el mercado de deuda, el interés del bono alemán a diez años cayó hasta el 2.468%, mientras que el español subió moderadamente al 3.085%. Finalmente, el bitcóin, la criptomoneda más grande, también se vio afectado, cayendo un 1.13% hasta los US$104,816.
La comunidad internacional observa con creciente preocupación la escalada de este conflicto, que no solo amenaza la estabilidad regional, sino que también tiene repercusiones económicas tangibles y casi inmediatas en todos los rincones del planeta.
SOJ





