En el corazón de la Cordillera de Los Andes, los pasillos de la Escuela Quepuca Ralco se transformaron en un aula viva, donde la fascinación por la naturaleza capturó la atención de sus jóvenes estudiantes. En una jornada enriquecedora, funcionarios del Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) Biobío, con la destacada presencia de su Director Regional, Roberto Ferrada, impartieron dos amenas charlas sobre fauna silvestre y el vital cuidado del bosque nativo.
La jornada, marcada por la activa participación de los escolares, se organizó en dos grupos. Los más pequeños se sumergieron en el mundo de la fauna silvestre y su hábitat, descubriendo las características físicas y los roles ecológicos de diversos animales que cohabitan su entorno. Un punto crucial de esta sesión fue aprender qué hacer en caso de avistar un ejemplar o encontrar uno herido o con problemas de movilidad, fomentando así una conducta responsable y empática.
Aprendizaje Lúdico y Manos a la Obra: El Futuro del Bosque Nativo
Por su parte, los alumnos de cuarto a octavo básico se adentraron en la sanidad del bosque nativo a través del juego didáctico «Cuidemos nuestro bosque nativo». La experiencia se enriqueció con la observación de insectarios y muestrarios que les permitieron reconocer árboles nativos por la textura de su corteza, la madera con daños de insectos y los anillos de crecimiento de especies emblemáticas de la zona como el raulí, ciprés, mañío y coigües.

El compromiso con la conservación se materializó cuando los estudiantes participaron en la plantación de algunos de los 50 árboles nativos que serán distribuidos por el patio de su colegio, donación realizada por INFOR Biobío. Esta actividad práctica no solo reforzó los conocimientos adquiridos, sino que también sembró una semilla de responsabilidad ambiental.
Un Compromiso Compartido por el Territorio
El Director Regional del SAG, Roberto Ferrada, expresó su entusiasmo por la iniciativa: “Han sido dos actividades muy hermosas, de alta participación de los niños y niñas del colegio. Son personas que están muy involucrados con el quehacer de su territorio y nos han permitido dar a conocer nuestro rol como servicio público en relación a la preservación de la fauna silvestre y a su cuidado, pero también al cuidado del bosque nativo”.
Liliana Cayupan, encargada de la Escuela Quepuca Ralco, subrayó la importancia de la colaboración interinstitucional. “Estamos muy agradecidos por estos talleres a nuestros estudiantes. Es muy importante la vinculación entre entidades que nos puedan prestar apoyo, es fundamental para el apoyo para nuestros estudiantes. Ellos saben mucho del suelo, de los árboles, la fauna, pero también es necesario ayudarlos un poco más y en este caso con la plantación de estos árboles podemos fomentar la naturaleza y su cuidado”.
Para complementar la experiencia, el SAG entregó material de apoyo de su iniciativa SAG Educa sobre fauna silvestre a los más pequeños, y tres juegos didácticos «¡Cuidemos nuestro bosque nativo!». Gran parte de estos valiosos recursos –que incluyen cuentos, videos, libros y fichas– están disponibles de manera gratuita en el sitio web oficial del SAG, www.sag.cl, facilitando el acceso al conocimiento sobre la rica biodiversidad chilena.
SOJ





