Cable Humboldt: Chile y Australia Unidos por la Fibra Óptica con Beneficios Estratégicos y Económicos

En un hito trascendental para la conectividad y el desarrollo digital de Chile, el Gobierno ha suscrito un acuerdo con Google para la construcción e instalación del Cable Humboldt. Esta iniciativa representa la primera conexión submarina de fibra óptica que unirá directamente Sudamérica con Oceanía, prometiendo transformar el panorama digital y logístico de la región.

El Cable Humboldt se extenderá por más de 14.000 kilómetros, conectando Santo Domingo, en la Región de Valparaíso, con Sídney, Australia. Se espera que esta infraestructura de vanguardia entre en operación durante el último trimestre de 2026.


Fortaleciendo la Infraestructura Digital y la Conectividad Regional

Actualmente, Chile cuenta con aproximadamente cinco cables submarinos operativos, que enlazan el país con diversas regiones, incluyendo una conexión vital entre Valparaíso y California (Estados Unidos) implementada por Google en 2020, que mejoró significativamente la conectividad nacional. Estos cables utilizan tecnología de fibra oscura, capaz de transmitir vastas cantidades de datos.

Según Alejandro Reid, académico de la Facultad de Comunicación, el Cable Humboldt ofrecerá una independencia crucial en la conectividad con Oceanía y el Asia-Pacífico. «Eso nos permitiría no depender ni de satélites ni de otras conexiones vía Estados Unidos para poder tener internet directamente con ellos».


Beneficios Directos para Chile: Velocidad, Fiabilidad y Posicionamiento como Hub Regional

Uno de los principales beneficios directos de este nuevo cable submarino será una notable mejora en la velocidad de conexión. Reid destaca que, a diferencia de los satélites —susceptibles a la radiación solar y con mayor latencia—, los cables submarinos de fibra óptica son inherentemente más fiables, «no tienen falla, no tienen latencia y son mucho más instantáneos para poder generar conexiones».

Además, el proyecto está diseñado para potenciar a Chile como un hub regional en materia de conectividad. Esto implica que el país se convertirá en un punto neurálgico por donde «entran muchos cables que van a distintas partes del mundo y después nosotros revendemos esta conectividad hacia los otros países de América Latina, como Argentina, Perú, Bolivia, Uruguay e incluso Brasil, que tiene que pasar por algún país de acá para poder llegar con conectividad hacia allá», .

Reid enfatiza que esta alianza entre el sector privado y Google, con una participación del 50% de cada parte, no solo beneficiará la conectividad de Chile, sino que también generará un negocio estratégico de transmisión de datos una vez que el cable esté operativo.

En síntesis, el Cable Humboldt representa un salto cualitativo para Chile en su infraestructura digital, consolidando su posición como un actor clave en la conectividad global y abriendo nuevas oportunidades económicas y tecnológicas para el país y la región.

SOJ