Journalism, nacido y criado en Santa María de Los Ángeles, gobernado por el jinete italiano Umberto Rispoli.
Un estruendo de cascos y un grito de victoria resonaron en Baltimore, marcando un hito para la familia Heller Solari y su pasión por la hípica. Journalism, el ejemplar criado y copropietario de Don Alberto Corp, cruzó la meta en primer lugar en la 150ª edición del Preakness Stakes, la segunda carrera de caballos finasangre más prestigiosa de Estados Unidos, otorgando a Carlos Heller y su familia un premio de US$2 millones y una inyección de euforia en un mes ya de por sí triunfal.
Este triunfo en la hípica estadounidense se suma a un repunte financiero notable para el holding Bethia. Falabella, su principal inversión, triplicó sus utilidades en el primer trimestre de 2025; Colmena redujo drásticamente sus pérdidas; y Megamedia experimentó un aumento del 40% en sus ganancias. Pero para Carlos Heller, el éxito de Journalism, un caballo nacido en su Haras de Los Ángeles en la región del Biobío, tiene un sabor especial.
Actualmente las caballerizas del haras albergan alrededor de 400 yeguas madres distribuidas en 200 hectáreas aproximadamente, donde se pueden encontrar ejemplares de cuatro cinco, y hasta veinte años aproximadamente.
La historia de Don Alberto Corp es una de ambición y perseverancia. Fundada en 1987 por Liliana Solari y sus hijos, la compañía honra a Alberto Solari, pionero en la crianza de caballos fina sangre. Tras triunfar en Sudamérica, la familia dio un salto audaz al adquirir Vinery Farm en Kentucky en 2013, invirtiendo millones en yeguas y camadas para establecer Don Alberto Corporation como un referente en la hípica mundial.
«Es muy difícil venir a un país tan grande como Estados Unidos a criar caballos y competir contra los grandes haras», expresó Carlos Heller tras la victoria de Journalism. «Pero con amor, con cariño, con pasión, que es lo que nos inculcó mi abuelo, que era Alberto».
La clave del éxito, según Heller, reside en la dedicación y el aprendizaje constante. «Había que aprender cómo trabajaban en Estados Unidos, qué tipo de caballo le gusta al americano, qué tipo de cruce, qué tipo de yegua se debe usar». La inversión en yeguas de alta calidad y el enfoque meticuloso en la crianza han dado sus frutos, posicionando a Don Alberto Corp entre los haras más destacados de Estados Unidos.
«No es sólo invertir dinero, hay que hacer las cosas bien», concluyó Heller, celebrando un triunfo que no solo representa una recompensa financiera, sino la culminación de años de pasión y esfuerzo en el exigente mundo de la hípica.
SOJ





