De nuevo las familias chilenas se enfrentarán a un nuevo incremento en sus cuentas de electricidad, proyectándose un alza promedio superior al 7% a nivel nacional. Este ajuste tarifario -desde el 1 de julio próximo- asesta otro golpe al presupuesto de miles de familias.
En la región del Biobío, el impacto será particularmente significativo, alcanzando un aumento del 7,44%, uno de los 5 incrementos más altos del país. Esta cifra eleva el incremento acumulado en la región a un preocupante 56% entre enero de 2024 y julio de 2025.
Este reajuste, que aún requiere la aprobación de la Contraloría General de la República, no se debe a las alzas programadas tras el congelamiento tarifario durante la pandemia. En cambio, responde a la actualización semestral de las tarifas, influenciada principalmente por la volatilidad del tipo de cambio y el encarecimiento de los combustibles a nivel internacional.
El ministro de Energía, Diego Pardow, justificó esta medida como parte de un proceso de «normalización de los procesos tarifarios» para los clientes regulados.
El diputado Jaime Araya instó al Presidente Gabriel Boric a instruir al ministro Pardow para que «se siente a tratar de renegociar los contratos» con las empresas distribuidoras. Adicionalmente, propuso aumentar los subsidios dirigidos a las pequeñas y medianas empresas (pymes) y suspender temporalmente el cobro del Impuesto al Valor Agregado (IVA) en las boletas de electricidad durante los meses de invierno.
Sin embargo, el panorama es aún más complejo en el norte del país. Ciudades como Antofagasta, Iquique y Arica lideran las alzas, con porcentajes que superan el 10%. En la Región Metropolitana, comunas como La Reina, Maipú y Estación Central también experimentarán incrementos considerables, por encima del 7,5%.
El parlamentario René Alinco adoptó un tono más enérgico, calificando las tarifas actuales como «usureras» y exigiendo un cambio de rumbo por parte del Gobierno: «Hasta este momento, quien se sacrifica con el costo de la energía eléctrica es el pueblo chileno».
En una línea similar, el diputado Rubén Oyarzo subrayó la naturaleza transversal de este problema, afirmando que «desde Arica hasta Magallanes, hasta la Antártica, ha sufrido un alza en la energía eléctrica».
Más allá del aumento de julio, la Comisión Nacional de Energía (CNE) ha dejado pendiente otro incremento tarifario asociado a la reliquidación del Valor Agregado de Distribución (VAD), una deuda con las empresas distribuidoras que podría añadir entre un 5% y un 10% adicional a las cuentas de luz en el futuro cercano.
SOJ

