La Junta de Vigilancia del río Biobío ha ofrecido un balance alentador de la temporada de riego 2024-2025, destacando un abastecimiento normal de las redes de canales gestionadas por las asociaciones de canalistas y comunidades de agua de la cuenca. A pesar de los desafíos impuestos por los daños en infraestructura ocasionados por las emergencias invernales pasadas, cuyo costoso proceso de reparación aún persiste, la organización gremial celebra un cierre de ciclo exitoso.
Un factor clave en este positivo resultado fue, una vez más, el acuerdo de operación del embalse Ralco, suscrito anualmente entre la Junta de Vigilancia y la hidroeléctrica Enel. Este convenio estratégico permitió asegurar el suministro de agua a todos los usuarios que dependen del río Biobío, incluyendo empresas sanitarias, agricultores y la industria, gracias a una dosificación controlada de los desembalses de Ralco que garantiza la disponibilidad del recurso hídrico incluso durante los meses de menor pluviometría.
Paralelamente, los regantes del río Laja también disfrutaron de una temporada favorable, beneficiados por la significativa acumulación de agua durante el invierno anterior. No obstante, se subraya la necesidad de intensificar los esfuerzos para lograr una eficiencia óptima en el uso del agua del Lago Laja, un cuerpo hídrico con alta demanda y una recuperación natural lenta.
En cuanto a otros cauces que carecen de estructuras de acumulación, la Junta de Vigilancia informó sobre avances significativos en el desarrollo de un ambicioso proyecto para la construcción de un embalse multipropósito en el río Duqueco. Esta iniciativa busca proporcionar una mayor seguridad hídrica a todos los usuarios de este importante afluente.
Inversión millonaria en el Duqueco
Un hito importante en la gestión hídrica de la región es el anuncio realizado durante el verano pasado por el Ministerio de Agricultura sobre la ejecución de un estudio de prefactibilidad para la construcción del embalse en el río Duqueco.
Esta trascendental iniciativa, que cuenta con financiamiento compartido entre la Secretaría de Estudio y el Gobierno Regional del Biobío, implicará una inversión de 1.300 millones de pesos.
En su momento, el Ministro Esteban Valenzuela destacó la urgencia de fortalecer el riego en la zona sur de la provincia del Biobío, señalando la planificación de «un embalse mediano-grande en el Duqueco, y en el caso de Santa Juana, un embalse más pequeño, con una capacidad estimada de 4 o 5 millones de metros cúbicos». Para contextualizar, la autoridad comparó esta cifra con la capacidad del embalse Ralco, que alcanza los 500 millones de metros cúbicos, subrayando el impacto significativo que, a pesar de su menor tamaño, tendría el embalse Duqueco.
La capacidad total de la Central Hidroeléctrica Ralco es de 1222 millones de metros cúbicos, no 500 millones. La central utiliza un embalse artificial en el río Biobío para generar electricidad, con una capacidad instalada de 689 MW y una generación anual promedio de 3.100 GWh. La presa tiene un vertedero con una capacidad de evacuación máxima de 6.700 m³/s.
Sin embargo, el ministro anticipó un «ciclo largo» para la concreción de este tipo de proyectos, estimando un plazo de construcción de entre 6 y 8 años en Chile. La etapa inicial se centrará en el estudio de prefactibilidad, cuyo financiamiento ya está asegurado y cuyo objetivo es demostrar al Ministerio de Desarrollo Social la viabilidad técnica y económica del proyecto, así como sus beneficios estructurales para la región. «Vamos a partir con dicho proceso a contar de este año, pero ya está decidido, y eso es muy importante», concluyó el Ministro Valenzuela, marcando un avance concreto hacia una mayor seguridad hídrica para la cuenca del río Duqueco.
SOJ

