Salud Ñuble bajo Sospecha. Piden a Contraloría investigar legalidad en el Nombramiento de la directora del Servicio

La designación de la directora del Servicio de Salud Ñuble (SSÑ), Elizabeth Abarca Triviño, ha encendido las alarmas de la desconfianza en la región. Un manto de dudas se cierne sobre su nombramiento, impulsando al diputado Frank Sauerbaum a solicitar formalmente a la Contraloría General de la República que intervenga y aclare la legalidad del proceso.

El meollo del asunto radica en presuntos actos administrativos que podrían haber vulnerado la Ley Orgánica Constitucional de Bases Generales de la Administración del Estado. La cronología de los hechos es clave: el 14 de marzo, el diputado Sauerbaum elevó una solicitud de oficio a la contralora Dorothy Pérez, instándola a investigar la participación de Abarca en el proceso de selección para el codiciado cargo.

La principal suspicacia se centra en la posibilidad de que la actual autoridad de salud regional haya tenido acceso privilegiado a información crucial. Se alega que Abarca habría conocido e incluso validado el perfil del cargo mientras aún contemplaba su propia postulación. Esta situación le habría otorgado una ventaja indebida en el proceso de postulación, al contar eventualmente con información interna antes que otros aspirantes.

Pero las sombras de la duda se extienden aún más. El oficio remitido a la Contraloría señala que la persona encargada de enviar el perfil validado al Ministerio de Salud, para su posterior remisión al Servicio Civil, sería un amigo personal de la ahora directora del SSÑ. Este vínculo levanta serias interrogantes sobre la imparcialidad del proceso, especialmente considerando que esta misma persona integró posteriormente la comisión de selección que finalmente eligió a Abarca para el cargo. Esta situación podría constituir una vulneración al principio de abstención contemplado en la Ley N° 19.880.

El documento al que tuvo acceso exclusivo Aquí Ñuble revela otro punto polémico. Durante el período en que Abarca ejerció como primera subrogante de la dirección del SSÑ, fue notificada de la renovación de su nombramiento como directora de Atención Primaria (cargo ADP). Lo llamativo es que esta decisión fue tomada por un subalterno, sin informar de ello al subsecretario de Redes Asistenciales, su superior jerárquico. Esta omisión podría interpretarse como una falta al Principio de Probidad, ya que la notificación fue realizada por un funcionario de menor rango y no por la autoridad superior correspondiente.

Ante este escenario de crecientes interrogantes, el diputado Frank Sauerbaum expresó su preocupación: «Se nos ha consultado en reiteradas ocasiones sobre el proceso de nombramiento de la directora del SSÑ, y ante estas preguntas de ciudadanos y personas ligadas a esa misma institución, se hizo la consulta a Contraloría para aclarar de la mejor manera y de la forma más transparente posible este nombramiento, para que no quede duda de aquello y podamos tener la tranquilidad de que las cosas se hicieron adecuadamente».

Conscientes de la delicadeza de las acusaciones, la directora cuestionada, Elizabeth Abarca, aseguró a través de una declaración escrita, que «Mi nombramiento como directora del Servicio de Salud Ñuble fue resultado de un proceso de selección riguroso, público y transparente, realizado a través del Sistema de Alta Dirección Pública. Este mecanismo se creó precisamente para fortalecer la función pública, asegurando que los servicios estratégicos del Estado cuenten con liderazgos con probada capacidad de gestión y conducción».

Abarca enfatizó el rol del Servicio Civil y el Ministerio de Salud en el proceso: «En el caso particular del cargo de director/a de Servicio, este proceso lo realiza íntegramente el Servicio Civil en conjunto con el Ministerio de Salud, por lo que nuestra institución no participa en la definición del perfil del cargo ni en la selección de las o los postulantes, limitándose exclusivamente a entregar información técnica de contexto, como las características de la red asistencial y el perfil social y epidemiológico de la región. Mi compromiso es, y seguirá siendo, con la salud pública y con las personas de la Región de Ñuble. Continuaré liderando una gestión cercana, territorial, transparente y orientada a avanzar hacia un sistema de salud más equitativo, resolutivo y centrado en las necesidades de nuestra comunidad».

La solicitud de investigación a la Contraloría marca un punto de inflexión, poniendo bajo la lupa un proceso que, para muchos en Ñuble, adolece de la transparencia necesaria para generar confianza en una institución tan crucial para el bienestar de la comunidad. El escrutinio del ente fiscalizador será determinante para esclarecer si el nombramiento de la directora del Servicio de Salud Ñuble se ajustó a la legalidad y a los principios de probidad que deben regir la administración pública.

SOJ