En un fallo histórico, un tribunal peruano condenó al expresidente Ollanta Humala y a su esposa Nadine Heredia a 15 años de prisión por el delito de lavado de activos. La sentencia se basa en la recepción de fondos ilícitos de la constructora brasileña Odebrecht y del gobierno venezolano de Hugo Chávez para financiar las campañas electorales de Humala en 2006 y 2011.
La Corte Superior Nacional, tras un juicio que se extendió por tres años, determinó que Humala y Heredia recibieron millones de dólares en aportes ilegales, ordenando su inmediata detención. El expresidente, presente en la audiencia, fue escoltado por la policía, mientras que se emitió una orden de captura contra su esposa, quien no asistió a la lectura de la sentencia.
Con esta condena, Humala se suma a la lista de exmandatarios peruanos encarcelados por corrupción, siguiendo los pasos de Alejandro Toledo y Alberto Fujimori. La investigación, que inició en 2015, reveló la red de sobornos de Odebrecht a políticos de toda Latinoamérica, involucrando a figuras como Pedro Pablo Kuczynski y Alan García.
En un giro inesperado, Nadine Heredia solicitó asilo en la Embajada de Brasil en Lima, horas después de conocerse la sentencia. La Cancillería peruana confirmó la solicitud, detallando que se enmarca en la Convención sobre Asilo Diplomático de 1954. La Cancillería en Lima sostuvo que los Gobiernos de Brasil y Perú «se encuentran en permanente comunicación sobre esta situación».
La condena a Humala y Heredia, así como la solicitud de asilo de la ex primera dama, marcan un nuevo capítulo en la lucha contra la corrupción en Perú, dejando en evidencia la magnitud del escándalo Odebrecht y sus consecuencias en la política peruana.
SOJ





