La tragedia golpea nuevamente a la pesca artesanal chilena. En lo que va del 2025, trece trabajadores del mar han perdido la vida o desaparecido en faenas laborales, un sombrío balance que enciende las alarmas sobre la precaria seguridad y la falta de protección social que enfrentan quienes arriesgan su vida diariamente para sustentar a sus familias.
La Alianza Nacional por la Defensa de la Pesca Artesanal alza la voz con urgencia, haciendo un llamado directo al Gobierno y al Congreso Nacional: la nueva Ley de Pesca debe ser el vehículo para la creación de una plataforma social robusta, con financiamiento garantizado, que asegure protección, dignidad laboral y un futuro más seguro para los pescadores artesanales y sus seres queridos.
En los primeros tres meses de este año, son trece pescadores artesanales los que han perdido la vida en incidentes y accidentes ocurridos en distintas zonas costeras de Chile.
Los recientes naufragios y rescates dramáticos, como la desaparición de los siete tripulantes de la lancha Bruma en Coronel o los trabajadores a la deriva en Valparaíso y Calbuco, son crudos recordatorios de la vulnerabilidad extrema a la que se exponen estos trabajadores esenciales. La falta de un sistema de apoyo integral los deja desamparados ante la adversidad y la tragedia.
Una Década de Espera por Justicia Social en el Mar
La demanda por una plataforma social que brinde asistencia en emergencias, seguridad social y beneficios previsionales no es nueva; resuena desde hace más de diez años en las comunidades pesqueras de todo el país. Si bien el proyecto de nueva Ley General de Pesca contempla un artículo sobre esta materia, la Alianza Nacional critica su alcance limitado, al enfocarse principalmente en incentivar el pago de cotizaciones por parte de los armadores, sin abordar la complejidad y la urgencia de la situación.
Un punto crucial en esta lucha es el acceso a los recursos para financiar esta plataforma. La Alianza señala directamente al actual sistema de licencias de pesca, que históricamente ha otorgado privilegios a ciertos grupos industriales a través de las Licencias Transables de Pesca (LTP) tipo A, generando una recaudación significativamente menor en comparación con las licencias tipo B, que sí son subastadas. «Si todas las licencias fueran licitadas en igualdad de condiciones, los ingresos permitirían financiar de forma efectiva esta plataforma social», aseguran desde la organización.
Pesca Digna
El actual debate en el Congreso representa, para la Alianza, una oportunidad histórica para corregir las injusticias del pasado y construir un futuro más digno para quienes alimentan a la nación desde el mar. La Alianza Nacional por la Defensa de la Pesca Artesanal reafirma su compromiso de mantenerse movilizada en todas las instancias legislativas, con la firme convicción de lograr un sistema de protección social justo, que permita a los pescadores ejercer su labor esencial en condiciones de seguridad, dignidad y con la tranquilidad de saber que sus familias estarán protegidas.
SOJ





