Tras los recientes brotes de influenza aviar que afectaron a la región, el Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) de Biobío ha intensificado su labor de fiscalización en los planteles avícolas industriales, con el objetivo de garantizar la implementación de estrictas medidas de bioseguridad. El Director Regional del SAG, Roberto Ferrada, realizó una visita a un establecimiento en la comuna de Florida, donde pudo constatar el alto nivel de compromiso de la empresa con la prevención de enfermedades.
«Hemos reforzado la vigilancia sanitaria en toda la región, especialmente en los planteles industriales y en los conglomerados de aves de traspatio», señaló Ferrada. «Nuestro objetivo es asegurar que se cumpla a cabalidad la Resolución 2.114/2023, que establece el Sistema Nacional de Bioseguridad para Establecimientos Pecuarios».
Durante la visita, Ferrada destacó el cambio en la cultura organizacional de la empresa, que ha internalizado la importancia de la bioseguridad en todos sus procesos. «Hemos comprobado que las aves se mantienen en un ambiente cerrado, aislado de aves silvestres, y que se lleva un riguroso registro de ingreso de personas y vehículos», explicó. «Además, se aplican estrictas medidas de sanitización en todas las áreas, desde los pabellones de producción hasta las zonas de clasificación del producto».
El director regional también recordó la importancia de aplicar medidas de bioseguridad en las aves de traspatio, que representan un importante foco de riesgo. «Es fundamental mantener las aves en un gallinero protegido, evitar el contacto con aves silvestres, utilizar ropa exclusiva para su manejo y desinfectar el calzado», enfatizó.
Chile se mantiene libre de influenza aviar en aves de corral desde agosto de 2023, un logro que Ferrada atribuye al esfuerzo conjunto del SAG, las empresas avícolas y los tenedores de aves de traspatio. «La prevención es clave para evitar nuevos brotes y proteger la salud de nuestras aves y de la población».
SOJ





