El fuego devora la Cordillera de Santa Bárbara: Cerca de 600 mil has. consumidas por los incendios forestales. En 20 años se han perdido 500 mil has

La Cordillera de Santa Bárbara, un bastión de biodiversidad en el sur de Chile, arde en llamas. Cerca de 600 hectáreas (has.) de vegetación y bosque nativo han sido devoradas por un incendio voraz, un ataque despiadado a la naturaleza que resuena como un grito de auxilio.

Las altas temperaturas y los vientos huracanados han convertido el fuego en un monstruo incontrolable, obligando a las autoridades a evacuar comunidades enteras. Las brigadas de emergencia, cual guerreros incansables, luchan contra las llamas, pero el enemigo es poderoso y la batalla, ardua.

Mientras el fuego danza sobre las cumbres, una sombra se cierne sobre el país: la devastación de nuestros bosques nativos. En las últimas dos décadas, más de medio millón de hectáreas han desaparecido en la zona centro-sur, un retroceso alarmante que clama por atención.

500 mil hectáreas bosque nativo destruidas en 20 años

Más de medio millón de hectáreas de bosque nativo chileno se perdieron en la zona Centro-Sur del país, entre Valparaíso y Los Lagos, durante las últimas dos décadas. Este es uno de los muchos resultados que entrega la plataforma MapBiomas Chile (chile.mapbiomas.org), que recoge una gran cantidad de información sobre uso de suelos, como la extensión de humedales, hielos y glaciares, la cobertura de bosque, la intervención humana en los territorios, plantaciones forestales, las actividades agropecuarias y silvícolas hasta pastizales y matorrales, entre otros.

MapBiomas Chile, un faro de conocimiento en medio de la oscuridad, revela la magnitud de la tragedia. Imágenes satelitales y la inteligencia artificial se unen para pintar un cuadro desolador: el bosque nativo retrocede, los glaciares se derriten, el desierto avanza.

Pero no todo está perdido. En la Patagonia, la naturaleza resiste, ganando terreno donde otros la pierden. Un oasis de esperanza en medio de la desolación.

El incendio en la Cordillera de Santa Bárbara es un recordatorio brutal de nuestra fragilidad. Un llamado urgente a la acción, a la prevención, a la protección de nuestro hogar. Porque el fuego no solo consume hectáreas, devora nuestro futuro.

SOJ