En un movimiento que marca un hito en la cooperación regional contra el crimen organizado, El Salvador recibió este domingo a 238 miembros de la peligrosa banda venezolana Tren de Aragua, trasladados desde Estados Unidos. Los reclusos fueron enviados directamente al Centro de Confinamiento del Terrorismo (CECOT), la prisión de máxima seguridad construida por el gobierno de Nayib Bukele, en el marco de su firme política de «guerra» contra las pandillas.
Este traslado se produce tras un ofrecimiento realizado por Bukele al secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, durante su visita a San Salvador el pasado 3 de febrero. El acuerdo, que implica una «tarifa muy baja» para Estados Unidos y una «tarifa alta» para El Salvador, según palabras del propio Bukele, convierte al país centroamericano en el único de la región en aceptar reclusos procedentes de EE.UU., diferenciándose de Guatemala, Panamá y Costa Rica, que solo han aceptado servir como «puente» para migrantes deportados.
El Tren de Aragua, originario de la cárcel de Tocorón en Venezuela, ha extendido sus tentáculos criminales por todo el continente, incluyendo Estados Unidos, Colombia, Chile y Perú. La organización, catalogada como terrorista por Washington, está involucrada en una amplia gama de delitos, desde asesinatos y secuestros hasta narcotráfico, extorsión y trata de personas.
La llegada de estos reclusos al CECOT, una megacárcel ubicada a 75 km al sureste de San Salvador, subraya la determinación del gobierno salvadoreño en su lucha contra el crimen organizado transnacional. La prisión, conocida por sus estrictas medidas de seguridad, albergará a los miembros del Tren de Aragua por un período inicial de un año, renovable según las autoridades.
Este acuerdo sin precedentes entre El Salvador y Estados Unidos envía un mensaje contundente a las organizaciones criminales que operan en la región, demostrando el compromiso de ambos países en la lucha contra el crimen organizado transnacional.
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