Día de la eficiencia eléctrica????: Chile bota el 20% de la producción eólica y solar. Representa el consumo de casi 9 millones de habitantes

En un panorama energético global que busca la sostenibilidad, Chile se encuentra en una encrucijada. A pesar de su liderazgo en la generación de energías renovables, impulsado por el sol del desierto de Atacama y los vientos del sur, el país enfrenta un desafío apremiante: el desperdicio de una porción significativa de su producción eléctrica limpia.

Un Potencial Desaprovechado

Según datos de la Asociación de Energías Renovables y Almacenamiento (Acera), en 2024, Chile desperdició más de 5.900 gigavatios hora (GWh) de energía eólica y solar, un aumento del 148% en comparación con 2023. Esta cifra representa el 20% de toda la generación de estas fuentes renovables, suficiente para abastecer el consumo anual de electricidad de 2.190.000 hogares, equivalentes a más de 8,7 millones de habitantes.

«En 2024, el vertimiento fue mayor a toda la nueva energía solar inyectada al sistema, que se perdió. Y lo más preocupante es que cada año aumentamos estos niveles récord», afirma Ana Lía Rojas, directora ejecutiva de Acera.

Causas del Desperdicio

El Coordinador Eléctrico Nacional (CEN), encargado de gestionar la red eléctrica, identifica dos causas principales del desperdicio:

  • Sobreoferta: La capacidad instalada de energía solar y eólica supera la demanda máxima del sistema, especialmente en el norte de Chile, donde se concentra la producción.
  • Congestión en la transmisión: La infraestructura de transmisión no es suficiente para llevar la energía desde las zonas de producción hasta los centros de consumo.

«El 80% de estos recortes tiene su origen en la sobreoferta y un 20% se debe a las congestiones en la línea de transmisión», explica Ernesto Huber, director ejecutivo del CEN.

Desafíos y Soluciones

Para aprovechar el potencial de las energías renovables, Chile debe abordar los siguientes desafíos:

  • Aumentar la demanda: Se deben incentivar el consumo eléctrico en sectores como el transporte y la industria, y flexibilizar las tarifas para adaptarlas a los costos de producción.
  • Ampliar la infraestructura de transmisión: Se deben acelerar los proyectos de ampliación y mejora de la red eléctrica, superando los retrasos y obstáculos.
  • Implementar sistemas de almacenamiento: La instalación de baterías en las plantas renovables permite almacenar el exceso de energía y utilizarlo en momentos de baja producción.
  • Actualizar la operación del sistema: Se deben modernizar los sistemas de gestión del CEN para optimizar el aprovechamiento de las energías renovables.

«Los cuellos de botella o la falta de transmisión hacen que esta energía abundante, líquida y barata que existe en el norte no pueda ser transmitida y consumida en el centro y sur del país», lamenta Rojas.

Un Futuro Sostenible

A pesar de los desafíos, Chile tiene la oportunidad de consolidarse como un líder en la transición energética. La superación de los obstáculos y la implementación de soluciones innovadoras permitirán aprovechar al máximo el potencial de las energías renovables, impulsando un desarrollo sostenible y una economía baja en carbono.

SOJ