Un extenso apagón afectó a diversas regiones de Chile, generando preocupación y cuestionamientos sobre la infraestructura eléctrica del país. La Asociación de Transmisoras de Chile (AT Chile) expresó su descontento con la demora en la recuperación del servicio, señalando que «debería haber demorado bastante menos» y urgiendo a una revisión de los protocolos existentes.
El origen del problema se sitúa en la línea de transmisión eléctrica operada por ISA Interchile, donde una «activación no deseada de los esquemas» en la línea de doble circuito Nueva Maitencillo – Nueva Pan de Azúcar desencadenó la emergencia. La empresa informó que un «evento» afectó el circuito de 500 mil voltios entre Vallenar y Coquimbo, interrumpiendo el transporte de aproximadamente 1.800 MW.
Si bien ISA Interchile continúa investigando las causas exactas del «evento», las primeras hipótesis apuntan a la «activación no deseada de sus esquemas de protección», lo que provocó la desconexión automática de ambos circuitos.
Críticas y llamados a la acción
El director ejecutivo de AT Chile, enfatizó que la emergencia reveló «un problema del protocolo» de recuperación del servicio, además de «fallas múltiples que no estaban contempladas». Asimismo, subrayó la necesidad de «sobreinvertir» en líneas de transmisión, argumentando que la actual infraestructura es insuficiente para la demanda energética del país.
«Estamos dependiendo de una gran carretera, estamos dependiendo de líneas que no dan el abasto para la cantidad de energía que tienen que transportar», aseveró.
El director ejecutivo de AT Chile planteó que el Estado podría estar retrasando estas inversiones por temor a que el costo, estimado en 2.000 millones de dólares, se traduzca en un alza en las cuentas de los usuarios.
Reacción del Gobierno
El Presidente Gabriel Boric expresó su indignación ante la emergencia, declarando que «no es tolerable que por el actuar de unas empresas se altere la vida de las chilenas y chilenos».
En respuesta a estas declaraciones, el director ejecutivo de AT Chile señaló que, de determinarse responsabilidad por parte de la empresa, se deberán establecer las sanciones correspondientes. No obstante, también hizo hincapié en que «hay una cadena de eventos que son no sólo atribuibles a la empresa».
Este masivo apagón ha puesto de manifiesto la urgencia de revisar y fortalecer la infraestructura eléctrica de Chile, así como de establecer protocolos más eficientes para la recuperación del servicio ante este tipo de emergencias.
SOJ





