La fragata británica HMS Argyll, a punto de ser dada de baja, podría encontrar un nuevo puerto de destino en Chile e incorporarse a la Armada. Al parecer se está evaluando la posibilidad -por parte de la Marina- que esta modernizada unidad naval se incorpore a la Escuadra o, al menos, sirva como donante de repuestos para las fragatas Type 23 que ya operan en Chile como parte de la flora de la Armada.
La HMS Argyll, una de las 16 fragatas de la clase Type 23 de la Royal Navy, fue sometida a un extenso proceso de modernización en 2015, prolongando su vida útil hasta 2027-2028. Sin embargo, debido a recortes presupuestarios y cambios en las prioridades de la Armada británica, se decidió adelantar su retiro.
La incorporación de la HMS Argyll a la Armada de Chile tendría múltiples beneficios. Por un lado, permitiría reemplazar a la fragata Almirante Williams, que requiere de una costosa modernización. Por otro lado, al contar con cuatro fragatas Type 23 homogéneas, se simplificarían las operaciones y se reducirían los costos de mantenimiento.
Si bien aún no hay una confirmación oficial por parte de los gobiernos de Chile y Reino Unido, la posibilidad de adquirir esta moderna fragata ha generado gran expectativa en el ámbito naval nacional. La HMS Argyll, con su avanzado sistema de armas y sensores, fortalecería significativamente las capacidades de la Armada de Chile.
Puntos clave:
- Posible adquisición: La Armada de Chile podría adquirir la fragata británica HMS Argyll.
- Modernización: La HMS Argyll fue sometida a un proceso de modernización reciente, lo que la convierte en una unidad naval altamente capaz.
- Beneficios para Chile: La incorporación de la fragata permitiría reemplazar a una unidad más antigua y reducir costos de mantenimiento.
- En potencial: Aún no hay una confirmación oficial por parte de ambos gobiernos.
SOJ





